ICE planea equipar a sus agentes con guantes de descargas eléctricas
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ICE planea equipar a sus agentes con guantes de descargas eléctricas

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) planea incorporar una nueva herramienta para sus operativos: guantes capaces de emitir descargas eléctricas para someter a personas que opongan resistencia durante una detención.

La propuesta fue difundida esta semana por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), dependencia de la que forma parte ICE, y contempla una inversión de entre 10 y 20 millones de dólares para adquirir los dispositivos conocidos como G.L.O.V.E., siglas en inglés de Generated Low Output Voltage Emitter.

Los equipos serían destinados principalmente a agentes de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), dos de las unidades que participan en arrestos, investigaciones y operaciones relacionadas con migración.

A simple vista, el dispositivo funciona como un guante tradicional. Sin embargo, incorpora un mecanismo que permite al agente activar una descarga eléctrica mediante un interruptor cuando el equipo entra en contacto con la piel.

El fabricante, Compliant Technologies, presenta el G.L.O.V.E. como una herramienta de menor letalidad destinada a ayudar a los agentes a controlar situaciones consideradas de riesgo sin recurrir a armas de fuego. La empresa sostiene que puede utilizarse para reducir rápidamente la resistencia física y disminuir el riesgo de lesiones tanto para los agentes como para las personas detenidas.

El dispositivo ya ha sido utilizado en algunas cárceles y corporaciones policiales de Estados Unidos, aunque su posible incorporación al arsenal de ICE adquiere especial relevancia por el contexto de las actuales políticas de deportación y por las críticas relacionadas con los métodos utilizados durante las redadas migratorias.

ICE podría gastar hasta 20 millones de dólares

De acuerdo con los documentos de adquisición difundidos por el DHS, el gobierno estadounidense contempla destinar entre 10 y 20 millones de dólares para la compra de estos dispositivos.

El plan forma parte de una expansión de herramientas empleadas por ICE para localizar, detener y procesar a personas en situación migratoria irregular.

La agencia ya utiliza sistemas para reconocimiento facial y de huellas dactilares, cámaras capaces de registrar matrículas y rastrear desplazamientos, además de herramientas digitales utilizadas para obtener y analizar información de teléfonos y otros dispositivos electrónicos.

La eventual incorporación de los guantes representa, por tanto, una ampliación de las capacidades físicas de los agentes en el terreno, en un momento en que la administración de Donald Trump ha reforzado su estrategia de deportaciones.

La propuesta provocó críticas de organizaciones defensoras de los derechos civiles, que cuestionan que una herramienta capaz de producir dolor pueda ser utilizada durante detenciones migratorias.

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) advirtió sobre el riesgo de que los dispositivos sean utilizados de manera excesiva o sin suficiente supervisión.

Jenn Rolnick Borchetta, subdirectora del proyecto de vigilancia policial de la organización, cuestionó que los agentes puedan activar una descarga simplemente mediante un botón y alertó sobre la posibilidad de que el mecanismo dificulte identificar cuándo y cómo se utilizó la fuerza.

El debate se centra precisamente en los mecanismos de supervisión y rendición de cuentas que acompañarían la utilización de los guantes.

El contexto: una agencia bajo cuestionamientos

La propuesta llega en medio de un creciente escrutinio sobre las prácticas de ICE durante la actual política migratoria estadounidense.

Durante los últimos meses se han documentado cuestionamientos relacionados con uso excesivo de la fuerza, operativos encubiertos y muertes durante acciones de agentes o bajo custodia migratoria.

En julio, el Gobierno de México informó que tenía registro de 17 personas mexicanas fallecidas desde mayo de 2025 en situaciones relacionadas con ICE: 14 mientras se encontraban bajo custodia en centros de detención y tres durante operativos. México anunció acciones jurídicas ante autoridades estadounidenses por estos casos.

El antecedente añade presión al debate sobre la incorporación de nuevas herramientas coercitivas a los operativos migratorios.

Compliant Technologies sostiene que el G.L.O.V.E. está diseñado para desescalar situaciones tensas y controlar a una persona sin utilizar armas potencialmente letales.

La compañía también señala que los dispositivos requieren capacitación y certificación para quienes los utilizan. Sin embargo, organizaciones civiles consideran que la clasificación como herramienta de menor letalidad no elimina los riesgos asociados con su utilización.

El principal cuestionamiento es que una descarga eléctrica puede provocar dolor y lesiones, particularmente si se emplea de forma repetida, contra personas vulnerables o en circunstancias que no justifiquen el nivel de fuerza aplicado.

Por ello, la discusión no se limita al funcionamiento del dispositivo, sino a las reglas que determinarían cuándo un agente puede utilizarlo y qué consecuencias enfrentaría si lo emplea de manera indebida.

Una nueva pieza en la estrategia de deportaciones

La posible adquisición de los guantes forma parte de una política migratoria que ha incrementado las operaciones de ICE en distintas ciudades estadounidenses.

La agencia ha recurrido a nuevas tecnologías y estrategias para localizar a personas sujetas a procesos migratorios, mientras sus agentes han sido desplegados en lugares de trabajo, comunidades y espacios públicos.

Reportes recientes también han documentado operativos en los que agentes federales habrían utilizado disfraces de trabajadores de servicios públicos para acercarse a posibles objetivos migratorios, una práctica que ha generado cuestionamientos y que ICE ha rechazado en determinados casos.

En este escenario, los guantes eléctricos representan una nueva herramienta dentro de un aparato de vigilancia y detención cada vez más amplio.

La compra todavía es un plan

Aunque el DHS ya publicó sus planes de adquisición, la incorporación de los G.L.O.V.E. a los equipos de ICE todavía no significa que todos los agentes estén utilizando estos dispositivos.

La propuesta contempla la compra y distribución del equipo, pero su implementación dependerá del proceso de adquisición, capacitación y establecimiento de protocolos.

De concretarse, los guantes se sumarían a las herramientas disponibles para los agentes encargados de ejecutar detenciones migratorias y podrían comenzar a utilizarse dentro del calendario previsto por la dependencia.

La discusión, sin embargo, ya comenzó: mientras las autoridades y el fabricante presentan el dispositivo como una alternativa para evitar lesiones mayores durante situaciones de resistencia, organizaciones de derechos civiles temen que facilite el uso de la fuerza y dificulte su supervisión.

El debate sobre los límites de las operaciones migratorias en Estados Unidos vuelve así a colocarse en el centro de la conversación, ahora alrededor de una herramienta que puede convertir un simple contacto físico en una descarga eléctrica.

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