

Deuda pública de México rebasa 19 billones y llega a 51% del PIB en 2026
La deuda pública de México superó los 19 billones de pesos durante el primer semestre de 2026, al alcanzar un saldo de 19 billones 47 mil 700 millones de pesos, de acuerdo con los Informes sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública correspondientes al segundo trimestre del año.
El monto representa un incremento frente a los 17 billones 796 mil 100 millones de pesos registrados a mediados de 2025. En términos de su relación con la economía nacional, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubicó alrededor de 51 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
El crecimiento del endeudamiento ocurre mientras las finanzas públicas enfrentan un escenario de ingresos prácticamente estancados y una economía que mantiene señales de debilidad en algunos de sus principales componentes.
Pese al aumento registrado, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sostiene que la deuda mantiene una trayectoria sostenible y que México conserva condiciones favorables para acceder a los mercados financieros.
La dependencia destacó que el nivel observado se encuentra 1.6 puntos porcentuales por debajo de lo previsto para este momento del año y señaló que permanece en un nivel moderado frente a otras economías de América Latina.
Hacienda también indicó que México mantiene el grado de inversión otorgado por las ocho agencias calificadoras que evalúan la deuda soberana del país.
Sin embargo, las propias proyecciones oficiales contemplan que el endeudamiento podría aumentar todavía más durante la segunda mitad del año.
La expectativa es que el SHRFSP pueda ubicarse en aproximadamente 52.3 por ciento del PIB al cierre de 2026, lo que implicaría un incremento adicional respecto al nivel registrado en junio.
La deuda aumentó, pero el costo financiero disminuyó
Uno de los elementos destacados por Hacienda es que, pese al crecimiento del saldo de la deuda, el costo financiero disminuyó 4.8 por ciento en términos reales durante el primer semestre, en comparación con el mismo periodo de 2025.
La dependencia atribuyó parte de esta reducción al efecto favorable de la variación cambiaria sobre los pasivos denominados en moneda extranjera, además de una estrategia de refinanciamiento de la deuda del Gobierno Federal.
De acuerdo con Hacienda, estas operaciones permitieron mejorar el perfil de vencimientos y generar ahorros por alrededor de 111 mil millones de pesos.
Este comportamiento resulta relevante para las finanzas públicas, debido a que el costo de los intereses representa una presión permanente sobre el presupuesto federal y limita el margen disponible para otros rubros de gasto.
El incremento de la deuda se presenta en un contexto en el que los ingresos públicos prácticamente se estancaron durante la primera mitad del año.
Según los datos de Hacienda, los ingresos del sector público avanzaron apenas 0.1 por ciento, mientras que los ingresos tributarios registraron un crecimiento de 0.4 por ciento.
El comportamiento de la recaudación fue desigual. Por un lado, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) tuvo un incremento real de 10.6 por ciento, mientras que los ingresos provenientes del Impuesto Sobre la Renta (ISR) disminuyeron 6.2 por ciento, reflejando la debilidad en algunas actividades vinculadas con la economía formal.
También se registraron aumentos en otros conceptos, como el IEPS distinto al aplicado a combustibles, que creció 9.1 por ciento, y los impuestos a las importaciones, que avanzaron 6.4 por ciento.
Aunque el saldo de la deuda alcanzó un nuevo máximo nominal, la Secretaría de Hacienda resaltó que algunos indicadores fiscales presentaron un comportamiento mejor al previsto originalmente.
El déficit presupuestario resultó 358 mil millones de pesos inferior a lo programado, mientras que el balance primario presupuestario registró un superávit de 115 mil millones de pesos durante el primer semestre.
Para la dependencia, estos resultados permiten mantener la perspectiva de que las finanzas públicas continúan bajo control, aun con el incremento observado en el endeudamiento.
No obstante, el crecimiento del saldo representa un reto para los próximos meses, particularmente ante la necesidad de mantener bajo control el déficit, fortalecer los ingresos y evitar que el costo de la deuda vuelva a presionar de manera significativa el gasto público.
¿Qué representa el 51% del PIB?
El 51 por ciento del PIB no significa que el Gobierno deba pagar de inmediato ese porcentaje de la producción económica del país. Se trata de una medida que permite dimensionar el tamaño de las obligaciones financieras del sector público en relación con la economía.
El indicador utilizado por Hacienda, el SHRFSP, es la medida más amplia de las obligaciones financieras del sector público e incorpora diversos pasivos y compromisos del Gobierno y entidades públicas.
De acuerdo con los datos oficiales, al cierre de 2025 el SHRFSP representaba 52.7 por ciento del PIB, mientras que para marzo de 2026 se ubicaba en alrededor de 50.4 por ciento bajo la medición correspondiente.
La cifra de junio, cercana a 51 por ciento, muestra así una evolución que deberá seguirse de cerca durante la segunda mitad del año.
El comportamiento de la deuda será uno de los temas relevantes en la discusión de las finanzas públicas de 2027, particularmente ante la elaboración del próximo Paquete Económico.
El Gobierno deberá equilibrar las necesidades de gasto, los compromisos financieros y la generación de ingresos suficientes para evitar un deterioro mayor de los indicadores fiscales.
Por ahora, Hacienda mantiene su diagnóstico de que la deuda es manejable y permanece en una trayectoria sostenible, mientras que los datos muestran que el saldo nominal continúa creciendo y podría superar nuevamente los niveles actuales antes de que termine 2026.
Con más de 19 billones de pesos acumulados, el desafío para las autoridades financieras no sólo será mantener el acceso a los mercados y preservar el grado de inversión, sino también generar las condiciones para que el crecimiento económico permita reducir gradualmente el peso relativo de las obligaciones públicas.
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