

INAH registra 179 piezas arqueológicas en cueva de Chiapas
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documentaron el hallazgo arqueológico de 179 piezas prehispánicas contenidas en 13 depósitos rituales al interior de una formación subterránea bautizada como la cueva Mundo Zoque en las inmediaciones del cañón del río La Venta y el emblemático Arco del Tiempo.
El sitio fue localizado originalmente por el guía de turismo de naturaleza Jairo Díaz Barreiro, quien dio aviso oportuno al Centro INAH Chiapas. Entre febrero y junio, un equipo de especialistas encabezado por el arqueólogo Josuhé Lozada Toledo realizó las labores de exploración, registro y verificación técnica.
El descubrimiento, considerado por las autoridades culturales como uno de los registros más importantes de las últimas décadas en la entidad, permite profundizar en las prácticas religiosas, cosmogónicas y ceremoniales de la antigua cultura zoque durante el periodo Clásico Tardío regional (600-900 d.C.).
La conservación excepcional del material cerámico y de las ofrendas se debe a las condiciones extremas de acceso ya que la cueva se extiende a lo largo de 100 metros y su entrada requiere un descenso en rápel de más de 10 metros, lo que evitó el saqueo durante siglos y a los 30 metros del ingreso se halla un paso estrecho o sifón que permanece inundado en época de lluvias y únicamente es navegable en la temporada de secas.
Dentro de los 13 depósitos ceremoniales distribuidos en distintas cámaras, los arqueólogos identificaron una variada tipología de objetos de cerámica, entre los que destacan incensarios, urnas-efigie, cajetes y sahumadores. Muchas de las piezas incluyen motivos zoomorfos y antropomorfos con un profundo simbolismo ritual:
- Jaguar (kank): Figura central de la oscuridad, guardián del inframundo y del corazón del monte.
- Tecolote y serpiente: Asociados a la sabiduría nocturna, la fuerza y los ciclos de vida y muerte.
- Detalles de la Ceiba: Varios incensarios presentan decoraciones que aluden a las espinas del tronco de la ceiba, árbol sagrado mesoamericano.
- El Sahumador del Quincunce: En la cámara principal se halló un sahumador con un mango de 32 centímetros que remata en una serpiente de fauces abiertas, decorado con una cruz que representa los rumbos del universo.
Además, los investigadores constataron que los antiguos pobladores modificaron espeleotemas (estalagmitas) de la cueva para darles formas antropomorfas, usándolas como altares o puntos de ofrenda.
De acuerdo con las conclusiones del arqueólogo Josuhé Lozada Toledo, la disposición de las piezas confirma que la cueva Mundo Zoque no funcionó como espacio habitacional, sino como un santuario ceremonial dedicado a rituales propiciatorios de lluvia y fertilidad agrícola.
El INAH continuará con los análisis de gabinete para consolidar la investigación y mantener la protección de este valioso patrimonio cultural en el sur de México.


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