

ONU pide 296 mdd para atender emergencia tras sismos en Venezuela
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó un llamado urgente para recaudar 296 millones de dólares con el objetivo de atender la crisis humanitaria provocada por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela y que agravaron una situación social que ya era considerada crítica antes del desastre. Los recursos permitirán brindar asistencia vital a 1.3 millones de personas afectadas, mediante el suministro de alimentos, agua potable, atención médica, refugios temporales y servicios de protección.
La petición fue presentada por el Coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Tom Fletcher, quien advirtió que el impacto de los sismos se suma a años de dificultades económicas y humanitarias, por lo que la respuesta internacional deberá ser rápida y coordinada para evitar un deterioro mayor de las condiciones de vida de millones de venezolanos.
De acuerdo con Naciones Unidas, antes de los movimientos telúricos cerca de ocho millones de personas ya requerían algún tipo de asistencia humanitaria debido a las limitaciones en el acceso a servicios esenciales como salud, agua potable, alimentación, educación y energía eléctrica.
Los terremotos destruyeron viviendas, hospitales, escuelas e infraestructura básica en diversas regiones del país, obligando a miles de familias a abandonar sus hogares. Conforme avanzan las labores de evaluación, las autoridades y organismos internacionales continúan actualizando el número de víctimas y la magnitud de los daños materiales.
La ONU explicó que los 296 millones de dólares estarán destinados a financiar operaciones humanitarias inmediatas durante los próximos meses, priorizando a la población más vulnerable, entre ella niñas, niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con discapacidad.
Uno de los mensajes centrales del jefe humanitario de la ONU fue la necesidad de que las sanciones internacionales no obstaculicen la llegada de ayuda humanitaria.
Tom Fletcher hizo un llamado a los países que mantienen medidas restrictivas sobre Venezuela para que flexibilicen aquellos mecanismos que puedan retrasar la adquisición de medicamentos, alimentos, combustible, equipos médicos y otros insumos indispensables para atender la emergencia.
El funcionario aclaró que la prioridad es garantizar que la asistencia llegue de manera rápida a quienes la necesitan, independientemente de las diferencias políticas existentes entre los distintos actores internacionales.
Los recursos atenderán necesidades prioritarias
El plan de respuesta contempla acciones en diversos sectores considerados esenciales para evitar una crisis sanitaria de mayores dimensiones.
Entre las prioridades se encuentran:
- Distribución de alimentos y agua potable.
- Atención médica de emergencia y suministro de medicamentos.
- Instalación de refugios temporales para las familias desplazadas.
- Protección de niñas, niños y personas en condición de vulnerabilidad.
- Rehabilitación de servicios básicos e infraestructura comunitaria.
Asimismo, agencias como UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) participan en la coordinación de la respuesta junto con autoridades venezolanas y organizaciones civiles.
Paralelamente al llamado de Naciones Unidas, el Gobierno de Venezuela solicitó a la comunidad internacional liberar activos financieros congelados en el extranjero, argumentando que esos recursos podrían destinarse a la reconstrucción de las zonas afectadas.
La petición fue presentada durante reuniones con representantes de organismos internacionales y forma parte de los esfuerzos para obtener financiamiento adicional que permita acelerar la recuperación de viviendas, hospitales, carreteras y servicios públicos dañados por los terremotos.
La comunidad internacional intensifica el apoyo
Diversos países y organismos multilaterales han comenzado a movilizar ayuda humanitaria y equipos especializados para apoyar las labores de rescate, atención médica y reconstrucción.
Sin embargo, Naciones Unidas advirtió que la magnitud del desastre supera ampliamente los recursos disponibles, por lo que insistió en que la solidaridad internacional será determinante para evitar que la emergencia derive en una crisis humanitaria aún más severa.
Tom Fletcher concluyó que la respuesta debe centrarse en salvar vidas, proteger a las comunidades afectadas y garantizar que la asistencia llegue sin obstáculos, reiterando que el financiamiento solicitado representa únicamente la primera fase de una recuperación que podría extenderse durante varios años.
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