

Guatemala negocia con EU ataques conjuntos contra el narco
El gobierno de Guatemala confirmó que mantiene negociaciones con Estados Unidos para fortalecer operaciones conjuntas contra organizaciones del narcotráfico, en un movimiento que representa un nuevo paso dentro de la estrategia regional impulsada por el presidente Donald Trump contra los cárteles latinoamericanos.
La información surgió luego de reportes publicados por medios internacionales que revelaron conversaciones entre funcionarios estadounidenses y el gobierno del presidente guatemalteco Bernardo Arévalo para coordinar acciones de seguridad en territorio guatemalteco.
Aunque las autoridades de Guatemala negaron que exista autorización para bombardeos o intervenciones militares directas de tropas estadounidenses dentro del país, sí reconocieron que solicitaron apoyo táctico, logístico y de inteligencia para combatir estructuras criminales vinculadas al narcotráfico.
El tema ha generado fuerte debate regional debido al endurecimiento de la política de seguridad estadounidense en América Latina durante el actual mandato de Trump.
Arévalo aclara: “No habrá operaciones extranjeras”
El presidente Bernardo Arévalo aseguró que cualquier cooperación con Washington se mantendrá dentro del marco constitucional guatemalteco y bajo control de fuerzas nacionales.
El mandatario explicó que Guatemala pidió asistencia en:
- Equipamiento militar
- Capacitación táctica
- Intercambio de inteligencia
- Tecnología de vigilancia
- Cooperación con agencias como DEA y FBI
Sin embargo, rechazó versiones que apuntaban a posibles ataques ejecutados exclusivamente por militares estadounidenses.
“Las operaciones seguirán siendo lideradas por Guatemala”, señalaron funcionarios del Ministerio de Defensa guatemalteco.
La aclaración ocurrió después de que medios estadounidenses revelaran presuntas conversaciones para realizar ataques conjuntos y transmitir públicamente algunas operaciones como parte de la ofensiva regional contra cárteles.
Trump amplía estrategia militar contra cárteles
La negociación con Guatemala se produce en medio de la expansión del llamado “Escudo de las Américas”, iniciativa promovida por la administración Trump para coordinar acciones regionales contra organizaciones criminales que Washington considera “narcoterroristas”.
Desde 2025, Estados Unidos ha incrementado operaciones militares y de vigilancia en el Caribe y el Pacífico oriental mediante despliegues navales, drones y ataques contra presuntas embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
La estrategia también contempla cooperación con gobiernos aliados en:
- Ecuador
- El Salvador
- Paraguay
- Guatemala
Mientras tanto, México ha rechazado públicamente cualquier posibilidad de intervención militar extranjera en su territorio, aunque mantiene colaboración bilateral en inteligencia y seguridad.
Guatemala enfrenta presión del crimen organizado
La decisión del gobierno guatemalteco ocurre en un contexto de creciente violencia vinculada al narcotráfico y al control de rutas estratégicas cercanas a la frontera con México.
En días recientes, autoridades guatemaltecas desmantelaron el mayor narcolaboratorio encontrado en los últimos 15 años cerca de Chiapas, donde fueron detenidas varias personas, incluidos ciudadanos mexicanos.
La región fronteriza entre Chiapas y Guatemala se ha convertido en una de las zonas más disputadas por organizaciones criminales debido al tráfico de drogas, armas y migrantes.
Especialistas advierten que grupos ligados al Cártel Jalisco Nueva Generación y otras organizaciones han fortalecido su presencia en corredores estratégicos de Centroamérica durante los últimos años.
La posibilidad de ampliar operaciones conjuntas entre Washington y gobiernos latinoamericanos también ha despertado críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos y especialistas en seguridad.
Diversos analistas consideran que la estrategia impulsada por Trump podría aumentar la militarización regional y generar riesgos de violaciones al derecho internacional si se realizan ataques transfronterizos o intervenciones sin supervisión judicial clara.
Además, existe preocupación por el precedente que podrían generar este tipo de acuerdos en una región históricamente marcada por intervenciones militares estadounidenses.
A pesar de ello, la administración Trump insiste en que el narcotráfico representa una amenaza hemisférica que requiere acciones coordinadas más agresivas.
Centroamérica entra al nuevo tablero de seguridad
Guatemala se ha convertido en pieza clave dentro de la nueva estrategia geopolítica estadounidense en América Latina. La ubicación territorial del país lo convierte en uno de los principales corredores para el tráfico de cocaína hacia México y Estados Unidos, situación que ha incrementado la presión de Washington para fortalecer cooperación militar y policial en la región.
Por ahora, el gobierno de Bernardo Arévalo intenta equilibrar la necesidad de combatir al crimen organizado sin abrir la puerta a una intervención militar extranjera directa que podría generar tensiones políticas internas y regionales.
Sin embargo, las negociaciones con Estados Unidos reflejan el nuevo nivel de confrontación que Washington busca imponer contra los cárteles en América Latina.
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