

Venezuela entrega a Alex Saab, exoperador cercano a Maduro
El empresario colombiano Alex Saab, considerado durante años uno de los hombres más cercanos al círculo de poder de Nicolás Maduro, volvió a quedar bajo custodia de Estados Unidos tras ser deportado desde Venezuela en una decisión que refleja el nuevo reacomodo político dentro del chavismo.
La entrega del exfuncionario venezolano ocurrió bajo el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la caída de Maduro a inicios de 2026. Saab arribó este fin de semana a Miami escoltado por agentes federales estadounidenses, incluidos elementos de la DEA, para enfrentar nuevas investigaciones relacionadas con corrupción, lavado de dinero y operaciones financieras ilícitas vinculadas al chavismo.
Durante años, Saab fue señalado por Washington como el supuesto “testaferro” de Nicolás Maduro, acusación que el empresario siempre negó. Sin embargo, autoridades estadounidenses lo consideran una pieza clave en las redes financieras que permitieron al gobierno venezolano evadir sanciones internacionales y movilizar recursos millonarios mediante contratos estatales y empresas fantasma.
La historia de Saab ya había generado tensión diplomática entre Caracas y Washington. En 2020 fue detenido en Cabo Verde y posteriormente extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por lavado de dinero. No obstante, en diciembre de 2023 obtuvo un indulto y fue liberado como parte de un intercambio de prisioneros negociado entre ambos países. Tras regresar a Venezuela, Maduro lo nombró ministro de Industria y Producción Nacional y lo incorporó nuevamente a la estructura de poder chavista.
El panorama cambió radicalmente en enero de 2026, cuando Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados durante una operación respaldada por Estados Unidos. Posteriormente, Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina y comenzó un proceso de reconfiguración política que incluyó acercamientos diplomáticos y de seguridad con Washington.
En ese contexto, Saab fue destituido de su cargo ministerial y desapareció de la vida pública durante varias semanas. Medios internacionales revelaron después que Washington negociaba activamente su entrega debido a que el empresario tendría información sensible sobre las finanzas del chavismo, contratos petroleros y posibles redes de corrupción ligadas a altos funcionarios venezolanos.
Analistas consideran que la deportación de Saab representa uno de los golpes más fuertes contra el antiguo núcleo de poder de Maduro. Además, su eventual colaboración con fiscales estadounidenses podría comprometer a figuras clave del chavismo y abrir nuevas líneas de investigación sobre operaciones financieras internacionales realizadas durante los últimos años.
La entrega del empresario también exhibe las contradicciones internas del chavismo. Saab pasó de ser presentado como “diplomático venezolano” y “héroe económico” por el gobierno de Maduro, a convertirse en una pieza sacrificable dentro de la nueva etapa política encabezada por Delcy Rodríguez.
Hasta el momento, autoridades estadounidenses no han detallado públicamente cuáles serán los nuevos cargos formales contra Saab ni si buscarán que coopere como testigo en procesos relacionados con corrupción y narcotráfico internacional.
Olfatea otras noticias:

