

Cuba se queda sin combustible y enfrenta apagones históricos
Cuba atraviesa una de las crisis energéticas más severas de su historia reciente luego de que el gobierno de Miguel Díaz-Canel reconociera oficialmente que el país agotó prácticamente todas sus reservas de combustible, situación que ha provocado apagones masivos, protestas ciudadanas y una creciente tensión social en distintas regiones de la isla.
El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, admitió públicamente que el país ya no cuenta con reservas de diésel ni fueloil suficientes para sostener el funcionamiento normal del sistema eléctrico nacional. “No tenemos absolutamente nada”, declaró el funcionario al describir la gravedad de la situación energética.
La crisis ha derivado en cortes de electricidad que alcanzan hasta 20 y 22 horas diarias en varias zonas del país, incluyendo sectores de La Habana, donde miles de personas han salido a las calles para protestar por la falta de luz, alimentos y servicios básicos.
La peor crisis energética en años
El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció que el sistema eléctrico cubano atraviesa una situación “particularmente tensa” debido a la falta de combustible y a las dificultades para importar petróleo desde países aliados como Rusia y Venezuela.
La red eléctrica cubana depende principalmente de antiguas plantas termoeléctricas alimentadas con combustibles fósiles, muchas de ellas con problemas de mantenimiento y capacidad operativa limitada. La falta de diésel y fueloil provocó que varias centrales redujeran operaciones o dejaran de funcionar completamente.
Aunque el gobierno cubano ha impulsado proyectos de energía solar con apoyo chino, especialistas señalan que la infraestructura todavía es insuficiente para compensar el colapso energético nacional.
La población cubana enfrenta una situación cada vez más complicada. Los prolongados apagones afectan la conservación de alimentos, el suministro de agua, el transporte público, hospitales y telecomunicaciones.
En distintos barrios de La Habana y otras ciudades se han registrado cacerolazos, bloqueos de calles y protestas espontáneas exigiendo electricidad y mejores condiciones de vida. Reportes internacionales indican que las manifestaciones son las más amplias registradas desde que comenzó la crisis energética de 2026.
Aunque las protestas se han mantenido mayormente pacíficas, el gobierno desplegó vigilancia y presencia policial en varios puntos estratégicos de la capital cubana.
El bloqueo y las sanciones agravan la situación
El gobierno cubano atribuye gran parte de la crisis al endurecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, especialmente las restricciones relacionadas con importaciones de petróleo y combustible.
De acuerdo con reportes internacionales, Washington ha presionado a países y empresas para limitar el suministro energético hacia Cuba, afectando particularmente las exportaciones provenientes de Venezuela y Rusia.
La Organización de las Naciones Unidas ha advertido que la escasez de combustible ya impacta sectores esenciales como salud pública, producción de alimentos y distribución de agua potable.
Analistas consideran que la situación en Cuba podría agravarse aún más durante las próximas semanas debido al incremento de precios internacionales del petróleo y las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Mientras tanto, el gobierno cubano busca nuevos proveedores internacionales de combustible e intenta estabilizar el sistema eléctrico para evitar un colapso mayor. Sin embargo, especialistas advierten que la recuperación podría tardar meses debido al deterioro estructural de la infraestructura energética del país.
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