

Calor oceánico amenaza la Antártida y acelera el nivel del mar
Un nuevo frente de preocupación científica emerge desde uno de los territorios más remotos del planeta. Investigaciones recientes advierten que el calor acumulado en las profundidades del océano está avanzando silenciosamente hacia la Antártida, provocando un fenómeno que podría acelerar el aumento del nivel del mar a escala global.
Diversos estudios difundidos por medios internacionales coinciden en que este proceso, prácticamente imperceptible en la superficie, está teniendo efectos significativos bajo el hielo antártico. El principal hallazgo apunta a que corrientes de agua cálida están infiltrándose por debajo de las plataformas de hielo, debilitándolas desde su base y favoreciendo su colapso progresivo.

Imagen: Lanham et al., 2026, Communications Earth & Environment
A diferencia del derretimiento superficial causado por el aumento de la temperatura atmosférica, este fenómeno ocurre desde abajo. Científicos han identificado que el calor oceánico profundo actúa como un “agente oculto”, erosionando el hielo sin generar señales inmediatas visibles. Esta dinámica no solo acelera el deshielo, sino que también dificulta su monitoreo y predicción.
De acuerdo con los reportes, esta intrusión de aguas cálidas podría estar vinculada a cambios en los patrones de circulación oceánica, lo que permite que el calor acumulado en el océano llegue a zonas que antes permanecían aisladas.
La paradoja del hielo antártico
En medio de este panorama, surge una aparente contradicción: algunos registros recientes muestran un aumento en la superficie de hielo marino en ciertas zonas de la Antártida. Sin embargo, especialistas advierten que esto no representa una mejora real.
Por el contrario, se trata de una “paradoja climática”, ya que mientras el hielo superficial puede expandirse temporalmente, los glaciares continentales continúan perdiendo masa a un ritmo acelerado. Es decir, el sistema se está debilitando desde su estructura interna, lo que representa un riesgo mucho mayor a largo plazo.
El efecto más preocupante de este fenómeno es su contribución al aumento del nivel del mar. Al debilitar las plataformas de hielo —que actúan como barreras naturales—, se facilita el flujo de glaciares hacia el océano.
Esto podría traducirse en un incremento más rápido y difícil de contener del nivel del mar, afectando especialmente a ciudades costeras en todo el mundo. Expertos señalan que este mecanismo podría explicar por qué las proyecciones actuales del aumento del mar están siendo superadas en algunos escenarios.
Los científicos coinciden en que este hallazgo obliga a replantear los modelos climáticos actuales. La presencia de este factor “invisible” introduce nuevas variables que podrían acelerar los efectos del cambio climático más allá de lo previsto.
Mientras tanto, la Antártida continúa enviando señales de alerta. Aunque silencioso, el calor que avanza bajo sus hielos podría convertirse en uno de los principales detonantes de transformaciones globales en las próximas décadas.
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