

Investigan a Marcelo Ebrard por estancia de su hijo en embajada
El gobierno federal abrió una investigación formal contra el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, luego de que se revelara que su hijo residió durante varios meses en la Embajada de México en el Reino Unido, cuando el funcionario se desempeñaba como canciller.
La indagatoria fue iniciada por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de manera automática, tras recibir quejas y solicitudes formales para revisar el caso. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el proceso busca determinar si existieron irregularidades o uso indebido de recursos públicos.
De acuerdo con la información difundida, el hijo de Ebrard, Marcelo Patrick Ebrard, vivió aproximadamente seis meses en la residencia oficial de la embajada en Londres, entre 2021 y 2022, periodo en el que no desempeñaba ningún cargo diplomático.
El caso generó controversia debido a que, según versiones periodísticas, el joven habría tenido acceso a servicios del personal diplomático, lo que encendió cuestionamientos sobre un posible uso de instalaciones públicas para fines personales.
Ante los señalamientos, el propio Ebrard reconoció la estancia de su hijo, pero negó haber incurrido en alguna falta. El funcionario sostuvo que la decisión respondió a una situación personal durante la pandemia y aseguró que “no se usaron recursos indebidos”, calificando el hecho como una acción de carácter familiar.
Incluso, defendió que se trató de una medida motivada por preocupación como padre, descartando cualquier beneficio irregular derivado de su cargo público.
El caso también escaló al terreno político. El Partido Acción Nacional (PAN) presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República, señalando posibles delitos como abuso de autoridad, peculado y tráfico de influencias.
Especialistas y exdiplomáticos han señalado que el uso de residencias oficiales para fines personales podría contravenir normas internas del servicio exterior, que prohíben obtener privilegios derivados del cargo público.
Las autoridades deberán analizar si la estancia del joven implicó uso de recursos humanos, financieros o logísticos del Estado, así como determinar si existió alguna violación a la normatividad vigente.
La presidenta Sheinbaum subrayó que el proceso debe realizarse con apego a la ley y sin sesgos políticos, destacando que la investigación no prejuzga culpabilidad, sino que busca esclarecer los hechos.
El caso ocurre en un momento clave para el gobierno federal, ya que Ebrard es una figura relevante dentro del gabinete y mantiene un papel estratégico en la política económica y comercial del país.
Analistas advierten que la investigación podría tener implicaciones políticas, especialmente por el historial de tensiones entre Ebrard y la actual administración, así como por el contexto de escrutinio público sobre el uso de recursos gubernamentales.
La polémica sobre la residencia del hijo de Ebrard abre un nuevo debate sobre la ética en el servicio público y el uso de instalaciones oficiales, en un país donde la rendición de cuentas se ha convertido en una exigencia creciente de la ciudadanía.
El resultado de la investigación será clave para determinar si se trató de una práctica irregular o de una situación justificada, pero también marcará un precedente sobre los límites entre lo público y lo privado en la función gubernamental.
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