

Ataque a petrolero en Dubái dispara tensión y sacude mercado petrolero
La tensión en Medio Oriente sumó un nuevo episodio crítico luego de que un superpetrolero kuwaití cargado de crudo fuera alcanzado por un proyectil mientras permanecía anclado en aguas cercanas al puerto de Dubái, en un hecho atribuido por Kuwait a un “ataque directo y malicioso” procedente de Irán, en medio de la escalada militar que ya afecta rutas energéticas globales y mantiene en alerta a los mercados internacionales. El incidente involucró al buque Al Salmi, propiedad de la Corporación Petrolera de Kuwait, una embarcación de gran capacidad que transportaba petróleo con destino comercial hacia Asia.
De acuerdo con la petrolera estatal kuwaití, el impacto ocurrió en el costado de estribor del buque y provocó un incendio inmediato a bordo, lo que activó una operación de emergencia por parte de equipos portuarios de Dubái. Horas después, la Oficina de Medios del emirato confirmó que el fuego fue extinguido y que no se reportaron víctimas entre la tripulación, aunque sí daños materiales en el casco y riesgo potencial de derrame de hidrocarburo en aguas cercanas.
La alerta también fue emitida por el United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO), organismo británico de monitoreo naval, que informó sobre un petrolero alcanzado por un “proyectil desconocido” a unas 31 millas náuticas al noroeste de Dubái, en una zona especialmente sensible por su cercanía con el estrecho de Ormuz, corredor marítimo por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
Aunque Teherán no emitió una confirmación oficial inmediata sobre el ataque, el incidente ocurre en un contexto de ofensivas iraníes nocturnas contra objetivos relacionados con Estados Unidos e Israel, en respuesta a bombardeos previos sobre infraestructura iraní. Analistas energéticos consideran que el ataque podría representar un mensaje estratégico dirigido al tráfico marítimo internacional, al demostrar que incluso buques civiles energéticos permanecen expuestos dentro de la actual confrontación regional.
La reacción de los mercados fue inmediata: el precio internacional del crudo Brent volvió a superar los 114 dólares por barril, mientras operadores financieros advirtieron sobre una nueva fase de volatilidad energética global. El repunte ocurre en medio del temor a restricciones más severas en Ormuz y a posibles interrupciones prolongadas del suministro mundial.
Desde Washington, el presidente Donald Trump endureció nuevamente su discurso y advirtió que Estados Unidos podría responder contra instalaciones petroleras iraníes si persiste el bloqueo marítimo en la región. La amenaza incluye referencias directas a la isla de Jark, principal punto exportador de hidrocarburos iraníes.
Especialistas en geopolítica advierten que el ataque al Al Salmi eleva el nivel de riesgo para toda la navegación comercial del Golfo y podría impactar en costos logísticos, seguros marítimos y combustibles en diversos mercados durante las próximas semanas.
Olfatea otras noticias:

