Una de las peores tragedias aéreas militares de los últimos años en Colombia sacudió al país este lunes luego de que un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se desplomara pocos minutos después de despegar en el departamento de Putumayo, dejando hasta el momento 66 personas fallecidas, decenas de heridos y cuatro desaparecidos, según balances oficiales difundidos por autoridades militares y organismos de rescate.
La aeronave, identificada como un Lockheed C-130 Hercules, despegó desde el aeropuerto de Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, transportando a 128 ocupantes: 115 militares del Ejército colombiano, 11 tripulantes de la Fuerza Aeroespacial y dos agentes de policía. De acuerdo con reportes preliminares, el accidente ocurrió apenas segundos después del ascenso inicial, cuando el avión perdió estabilidad, impactó en una zona selvática cercana al final de pista y posteriormente se incendió.
Videos difundidos desde la zona muestran una columna de humo elevándose entre vegetación densa y fragmentos de fuselaje esparcidos en terreno rural. Habitantes cercanos relataron haber escuchado un “estruendo en el aire” antes del impacto. Algunos de los primeros rescates fueron realizados por civiles de comunidades cercanas, quienes auxiliaron a militares heridos antes de la llegada de unidades oficiales.
El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, descartó inicialmente que existan indicios de un ataque armado por parte de grupos ilegales, a pesar de que el siniestro ocurrió en una región donde operan estructuras criminales vinculadas al narcotráfico y grupos armados irregulares. Según explicó, parte del ruido registrado en videos corresponde a la detonación de munición transportada dentro de la aeronave, la cual explotó tras el incendio posterior al impacto.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro calificó el hecho como un “accidente horroroso” y abrió una nueva discusión sobre la necesidad de modernizar la flota militar del país. El mandatario señaló que retrasos administrativos en programas de renovación aérea han impedido acelerar el reemplazo de aeronaves con décadas de operación.
Especialistas en aviación recuerdan que el C-130 Hércules es uno de los aviones de transporte militar más utilizados del mundo por su capacidad para operar en pistas cortas, zonas remotas y transportar tropas o carga pesada. Sin embargo, también advierten que el mantenimiento riguroso es determinante en aeronaves de este tipo, especialmente en regiones de alta humedad y exigencia operativa como la Amazonía colombiana.
El accidente ya es considerado uno de los más graves en la historia reciente de la aviación militar colombiana y ocurre apenas semanas después de otro siniestro similar en Sudamérica, lo que incrementa la atención internacional sobre protocolos de seguridad aérea militar en la región.
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