ras laffan
Logo PeriodiCASO

Irán golpea infraestructura energética y escala tensión mundial

La confrontación entre Irán e Israel entró en una fase de máxima tensión internacional luego de que fuerzas iraníes lanzaran ataques contra instalaciones energéticas estratégicas en la región del Golfo, en represalia por el bombardeo israelí contra el gigantesco yacimiento gasífero de South Pars, considerado el mayor campo de gas natural del planeta y pieza central del sistema energético iraní.

El ataque israelí se produjo sobre instalaciones ubicadas en Asaluyeh, zona industrial clave del sur iraní donde se procesa gran parte del gas proveniente de South Pars, un complejo que genera entre 70 y 75 por ciento del gas que consume Irán y que además sostiene buena parte de su industria petroquímica. La magnitud del golpe fue interpretada por Teherán como una agresión directa contra su seguridad económica, lo que detonó una respuesta inmediata con drones y misiles dirigidos a infraestructura energética regional.

Entre los objetivos alcanzados figura el complejo gasífero de Ras Laffan, en Qatar, considerado uno de los centros más importantes del comercio mundial de gas natural licuado. De acuerdo con reportes de Reuters, el impacto provocó daños que podrían reducir hasta en 17 por ciento la capacidad exportadora de gas qatarí durante varios años, un dato que encendió alarmas inmediatas en los mercados energéticos internacionales.

La ofensiva también alcanzó instalaciones en Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, ampliando el conflicto hacia puntos neurálgicos del abastecimiento global de petróleo y gas. Diversos analistas advierten que esta nueva fase del conflicto ya no solo se libra en el terreno militar, sino directamente sobre el sistema energético que sostiene buena parte de la economía mundial.

La reacción de los mercados fue inmediata: el precio internacional del petróleo superó nuevamente niveles críticos y el gas natural registró aumentos abruptos por temor a una interrupción prolongada en el Golfo Pérsico, región por donde circula una porción sustancial del comercio energético global.

Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump pidió públicamente a Israel evitar nuevos ataques contra infraestructura energética iraní, consciente del efecto desestabilizador que podría generar una escalada sostenida. Sin embargo, las declaraciones iraníes endurecieron el tono: el gobierno advirtió que actuará con “cero contención” si vuelven a ser atacadas sus instalaciones civiles de energía.

Especialistas en geopolítica consideran que el conflicto ha abierto una etapa delicada donde cualquier nuevo ataque podría comprometer no solo la seguridad regional, sino también el suministro energético de Europa y Asia. En medio de esta crisis, South Pars dejó de ser únicamente un campo de gas: hoy se convirtió en el centro de una disputa que puede redefinir el equilibrio económico internacional.

Olfatea otras noticias:

Te recomendamos Olfatear……

Algo ha ido mal. Por favor, recarga la página y/o inténtalo de nuevo.



Descubre más desde PeriodiCASO

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo