

Incendio en basurero irregular de Xicotepec desata crisis ambiental en la Sierra Norte de Puebla
Un incendio fuera de control en un tiradero a cielo abierto, ubicado en la barranca de El Zoquital, ha desatado una emergencia ambiental sin precedentes en Xicotepec y municipios vecinos de la Sierra Norte de Puebla. Las llamas, que comenzaron hace más de una semana, han sido difíciles de sofocar debido a la combinación de desechos tóxicos, orgánicos y materiales altamente inflamables.
El basurero, que carece de autorización federal, ha sido utilizado durante al menos 20 años por los ayuntamientos de Xicotepec, Juan Galindo, Huauchinango y Zihuateutla. Pese a estar prohibidos por la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, los tiraderos a cielo abierto como El Zoquital han persistido con el aval de ediles de diferentes administraciones.
La zona afectada se encuentra a pocos kilómetros de la Cuenca Hidrográfica del Río Necaxa, una área forestal vedada de más de 42 mil hectáreas protegida por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), lo que ha encendido alertas por el daño potencial a la flora, fauna y cuerpos de agua.
En días pasados, la columna de humo alcanzó colonias de la cabecera municipal de Xicotepec, reduciendo la calidad del aire en la zona, donde se mantienen en combustión todo tipo de residuos: llantas, jeringas, pilas, autopartes, baterías, aparatos electrónicos e incluso animales muertos, lo que complica las labores de extinción.
Iván González Temporal, secretario de Infraestructura, Ecología y Medio Ambiente de Xicotepec, reconoció que el tiradero ha operado de forma irregular durante casi dos décadas, incluso durante la administración pasada encabezada por Guadalupe Vargas Vargas, actual diputada local por el Partido Verde Ecologista de México.
Por ahora, los residuos sólidos del municipio están siendo trasladados a un relleno sanitario en Poza Rica, Veracruz, mientras el ayuntamiento busca instalar una planta de tratamiento de desechos, un proyecto que todavía no cuenta con predio ni permisos definidos.
Basurero ya había sido clausurado
El director de Protección Civil municipal, Leonardo Romero Cruz, explicó que se han usado materiales pétreos, agua y tierra para sofocar el siniestro, pero advirtió que la combustión interna del basurero podría prolongarse durante semanas o meses. Alrededor de 100 personas participan en las labores, incluyendo brigadistas de municipios vecinos, personal de Pemex y cuerpos de emergencia estatales.
Vecinos reportaron que el lugar, ubicado junto a la antigua carretera México–Tuxpan, se ha convertido en una “cascada de basura”, con lixiviados filtrándose al subsuelo y contaminando arroyos. El predio, sin ningún tipo de contención, tampoco cuenta con separación de residuos ni manejo de gases.
Pese a que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una clausura temporal en abril de 2024 tras una inspección, el tiradero continuó operando. Hasta el momento, la Profepa no ha emitido un nuevo posicionamiento sobre el caso.
La población local, organizaciones ambientales y guías turísticos lamentaron que durante años se haya normalizado el uso del basurero irregular, lo que ahora derivó en una catástrofe ambiental.

