La cédula profesional dejó oficialmente de ser considerada identificación oficial en México partir de febrero de 2026, este documento, en su versión física o digita, ya no puede utilizarse para acreditar la identidad de una persona en trámites administrativos, bancarios o legales, de acuerdo con una disposición emitida por la Secretaría de Educación Pública (SEP).
El cambio fue establecido mediante un aviso publicado en el Diario Oficial de la Federación, en el que se precisa que las cédulas profesionales emitidas por la Dirección General de Profesiones no constituyen un documento de identificación oficial, por lo que todas las autoridades del país deberán ajustar sus procedimientos y dejar de aceptarlas para ese fin.
La medida no elimina la cédula profesional ni afecta su vigencia, el documento sigue siendo obligatorio y válido para acreditar estudios y comprobar que una persona cuenta con autorización legal para ejercer una profesión en México, sin embargo, su uso queda limitado exclusivamente al ámbito profesional.
En la práctica, esto significa que la cédula ya no podrá presentarse como identificación en trámites como la apertura de cuentas bancarias, gestiones notariales, contrataciones de servicios o procesos administrativos ante dependencias públicas.
¿Por qué ya no es identificación oficial?
El fundamento del cambio se encuentra en la legislación en materia de población, la cual establece que la acreditación de la identidad de las personas corresponde únicamente a la Secretaría de Gobernación, a través del Registro Nacional de Población.
Bajo este marco legal, la autoridad federal determinó que la cédula profesional no cumple con la función de identificar a una persona, sino únicamente de certificar su formación académica.
El ajuste también forma parte de una estrategia para fortalecer el uso de la Clave Única de Registro de Población (CURP) como fuente única de identidad en el país, ya que la CURP en su versión biométrica, que integra datos como fotografía y huellas dactilares, se perfila como el documento de identificación de aceptación universal y obligatoria en todo el territorio nacional.
Por lo que tras la salida de la cédula profesional como identificación oficial, los documentos que continúan siendo aceptados para acreditar identidad incluyen la credencial para votar, el pasaporte mexicano y la cartilla del Servicio Militar Nacional. En algunos casos específicos, también se aceptan licencias de conducir u otras credenciales oficiales, dependiendo del trámite y la dependencia.


