Caída de “El Mencho” desata violencia y alerta nacional en México

El Mencho

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha sacudido a México con una de las jornadas más violentas de los últimos años. El capo, considerado uno de los narcotraficantes más poderosos y buscados a nivel internacional, falleció tras un operativo de fuerzas federales en Tapalpa, Jalisco, desencadenando una reacción inmediata de su organización criminal.

De acuerdo con reportes oficiales y cobertura de diversos medios internacionales, el operativo fue encabezado por el Ejército mexicano con apoyo de inteligencia nacional e internacional. Durante la intervención, las fuerzas armadas fueron agredidas por presuntos integrantes del CJNG, lo que derivó en un enfrentamiento armado. Oseguera Cervantes resultó herido y murió durante su traslado para recibir atención médica.

Violencia desatada en múltiples estados

Tras confirmarse la caída del líder criminal, se registró una ola de violencia coordinada en distintos puntos del país. En al menos seis estados —incluidos Jalisco, Guanajuato, Michoacán y Nayarit— se reportaron narcobloqueos, incendios de vehículos, ataques a comercios y enfrentamientos armados.

Los grupos criminales levantaron barricadas, incendiaron automóviles y provocaron caos en carreteras estratégicas, afectando la movilidad y las actividades económicas. En algunas ciudades, tiendas de conveniencia y establecimientos fueron saqueados o quemados, mientras que autoridades locales suspendieron clases y actividades públicas ante el riesgo para la población.

Incluso aeropuertos y zonas turísticas se vieron afectados por episodios de violencia, lo que llevó a la emisión de alertas de seguridad, incluyendo advertencias para ciudadanos extranjeros.

El capo más buscado

Durante más de una década, “El Mencho” logró evadir la captura, consolidando al CJNG como una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo. Estados Unidos ofrecía una recompensa multimillonaria por información que condujera a su detención, debido a su presunta responsabilidad en tráfico internacional de drogas y ataques contra fuerzas de seguridad.

Su liderazgo se caracterizó por una estrategia violenta y expansiva, que permitió al CJNG extender su presencia en diversas regiones de México y en el extranjero, convirtiéndose en un actor clave del crimen organizado global.

Impacto político y social

La muerte del capo ha generado reacciones encontradas en el ámbito político. Mientras algunos sectores califican el hecho como un “golpe histórico” contra el crimen organizado, otros advierten que la caída de un líder no garantiza la reducción de la violencia, sino que podría provocar disputas internas y reconfiguración de grupos delictivos.

Especialistas en seguridad señalan que estos escenarios suelen derivar en incrementos temporales de violencia, debido a luchas por el control territorial y ajustes de cuentas dentro de las estructuras criminales.

Un escenario incierto

Aunque la caída de “El Mencho” representa un logro significativo para el Estado mexicano, el país enfrenta ahora el desafío de contener la reacción violenta del CJNG y evitar una escalada mayor.

El panorama inmediato apunta a un periodo de alta tensión, donde la presencia de las fuerzas de seguridad será clave para restablecer el orden. Sin embargo, el verdadero impacto de este acontecimiento se medirá en el mediano plazo, en función de si logra debilitar de manera estructural al crimen organizado o si, por el contrario, abre la puerta a una nueva etapa de violencia en México.

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