La aerolínea Air Canada anunció este 9 de febrero de 2026 la suspensión temporal de sus vuelos hacia Cuba debido a la crisis de escasez de combustible que afecta al país caribeño, obligando a la compañía a repatriar cerca de 3 000 turistas que quedaron varados en diversas ciudades cubanas. La decisión evidencia la profundidad de los problemas logísticos y económicos que enfrenta la isla.
Según informó la aerolínea, la medida se tomó luego de que se volviera insostenible garantizar la reabastecimiento seguro de combustible para aviones en los aeropuertos cubanos, particularmente en La Habana, Santiago de Cuba y Cayo Coco, donde varios vuelos programados han tenido que ser reprogramados, retrasados o cancelar su salida por falta de combustible de aviación (avgas o keroseno).
Air Canada detalló que desplegará un plan de repatriación para alrededor de 3 000 pasajeros, muchos de ellos turistas que se encontraban en Cuba como parte de viajes de descanso o vacaciones de invierno. El plan consiste en coordinar vuelos de retorno desde los aeropuertos disponibles que aún cuentan con reservas de combustible suficientes, así como reembolsos, cambios de ruta y apoyo logístico para quienes opten por viajar por otros medios.
La aerolínea explicó que el paquete de asistencia para los pasajeros incluye reembolsos completos de boletos afectados, cambios de fecha sin costo adicional y alojamiento temporal pagado para quienes no logren abordar de inmediato. No obstante, también reconoció que la situación es dinámica y podría requerir ajustes adicionales a medida que evolucione la escasez energética en la isla.
El anuncio de Air Canada ocurre en medio de un agravamiento de la escasez de combustible en Cuba, que ha obligado a varias aerolíneas internacionales a revisar sus operaciones con destino a la isla. Las autoridades cubanas han luchado por asegurar el suministro de combustibles tanto para transporte como para electricidad tras la reducción drástica de importaciones de petróleo y derivados debido a sanciones internacionales, problemas logísticos y restricciones económicas.
La falta de combustible no solo afecta a los vuelos comerciales, sino también al transporte público terrestre, la generación eléctrica y la producción agrícola, exacerbando una crisis económica que ha generado largas filas en estaciones de servicio y cortes frecuentes de energía en varias provincias de la isla.
Canadá es uno de los principales emisores de turistas hacia Cuba, con cientos de vuelos semanales y una comunidad turística establecida en destinos como Varadero, Cayo Coco y La Habana. La suspensión de vuelos tendrá impacto tanto en los ingresos de las aerolíneas como en el sector turístico cubano, que depende en gran medida del turismo extranjero para divisas y empleo.
Representantes del sector turístico canadiense manifestaron su preocupación por el efecto que la medida podría tener en la confianza del viajero hacia destinos caribeños, mientras que operadores de viajes han comenzado a ofrecer seguros adicionales y opciones de reubicación en destinos alternativos.
Por su parte, autoridades cubanas aún no han emitido un comunicado detallado sobre la suspensión de vuelos por parte de Air Canada, aunque se prevé que funcionarios de turismo y transporte aéreo trabajen de manera conjunta con aerolíneas y gobiernos extranjeros para minimizar las afectaciones a los viajeros y buscar soluciones de suministro energético.
Mientras tanto, la crisis de combustible continúa siendo un reto central para la conectividad aérea de Cuba. Otras aerolíneas podrían verse obligadas a ajustar o cancelar rutas, y los turistas que planeen viajar a la isla enfrentan una mayor incertidumbre sobre la disponibilidad de vuelos y servicios. Las autoridades y compañías aéreas seguirán evaluando la situación día a día, adoptando medidas que garanticen la seguridad y el bienestar de los pasajeros en medio de la escasez energética.
Olfatea otras noticias:


