El gobierno japonés ha anunciado la cancelación del tradicional festival de los cerezos en flor (hanami) en varias regiones del país, incluido el área del Monte Fuji, tras una creciente ola de comportamientos inapropiados y falta de civilidad por parte de visitantes nacionales y extranjeros durante los eventos primaverales que celebran la floración de los sakura (cerezos). La decisión, que ha sorprendido a locales y turistas, responde a preocupaciones por el impacto negativo en el medio ambiente y el patrimonio cultural que han generado prácticas como dejar basura, alterar zonas protegidas e incluso defecar en jardines públicos.
El festival de hanami, una celebración arraigada en la cultura japonesa que invita a las personas a reunirse bajo los cerezos para disfrutar de su belleza efímera, es uno de los acontecimientos más esperados del año, atrayendo a millones de personas de todo el mundo. Sin embargo, en los últimos años, el aumento del turismo masivo ha generado problemas graves de congestión, suciedad y daños al entorno natural y urbano, lo que ha llevado a las autoridades a cuestionar la sostenibilidad del evento tal como se ha venido realizando.
Conductas incívicas y presión sobre espacios naturales
Según autoridades locales y organismos culturales, visitantes han sido sorprendidos dejando grandes cantidades de basura en parques y jardines, ignorando los sistemas de recolección y separación de residuos que son rigorosamente promovidos en Japón. Asimismo, se han reportado casos de defecación en áreas ajardinadas, conductas que no solo han perturbado el paisaje sino que han generado quejas entre residentes y administraciones de sitios emblemáticos.
En zonas turísticas de alta afluencia, como las cercanías del Parque del Monte Fuji y otros espacios naturales protegidos, la presión humana ha superado la capacidad de manejo de los recursos locales, provocando que senderos y áreas verdes queden saturados y deteriorados. La acumulación de basura, las huellas en el suelo y la falta de respeto por las señales han sido factores clave para que las autoridades evalúen medidas drásticas como la cancelación del festival en ciertas zonas.
Medidas y reacciones oficiales
El Ministerio de Medio Ambiente y los gobiernos locales anunciaron que la cancelación del evento no afectará la observación de la floración por parte de quienes deseen visitarla de forma responsable, pero se suspenden las celebraciones masivas, conciertos, puestos callejeros y actividades recreativas organizadas que durante años formaron parte del hanami tradicional. En algunos parques emblemáticos solo será permitido el tránsito peatonal controlado para evitar aglomeraciones y garantizar la conservación del entorno natural.
Autoridades japonesas mencionaron que esta decisión responde tanto a la necesidad de proteger los paisajes naturales como a la seguridad y calidad de vida de los residentes locales, quienes han expresado su hartazgo ante el turismo desmedido y las actitudes irrespetuosas que han acompañado al auge de visitantes.
Algunos residentes comparan la situación con otros destinos populares en el mundo que también enfrentan problemas de overtourism (sobreturismo), donde la llegada masiva de turistas supera la capacidad de los espacios y servicios locales, provocando impactos ambientales y sociales negativos.
Búsqueda de alternativas sostenibles
Frente a este panorama, los gobiernos locales y organizaciones culturales han indicado que se trabajará en nuevas estrategias de turismo responsable, que incluyen límites de aforo, campañas educativas, reservas previas de acceso y sanciones para comportamientos indebidos. La meta es garantizar que, en futuras temporadas de sakura, el hanami pueda celebrarse de forma más ordenada y respetuosa, preservando los espacios naturales y culturales que hacen de esta tradición un símbolo de la identidad japonesa.
Mientras tanto, visitantes interesados en disfrutar de la floración de los cerezos deberán planear su viaje con conciencia ambiental y respeto a las normas locales, evitando prácticas que han llevado a la suspensión de eventos masivos y que ponen en riesgo la continuidad de una de las celebraciones más emblemáticas de Japón.
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