Un avión que desapareció en Colombia el miércoles 28 de enero de 2026 fue encontrado sin sobrevivientes tras estrellarse en una zona montañosa del departamento de Norte de Santander, confirmaron autoridades locales, aerolínea y equipos de búsqueda y rescate. El aparato transportaba 15 personas, incluyendo funcionarios políticos, y ninguna de ellas logró sobrevivir al impacto, reportaron diversos medios internacionales.
La aeronave, un Beechcraft 1900D con matrícula HK-4709 operado por SEARCA para la aerolínea estatal Satena, cubría la ruta entre Cúcuta y Ocaña. El vuelo despegó alrededor de las 11:42 a.m. (hora local) y perdió contacto con el control aéreo poco antes de su aproximación al aeropuerto Aguas Claras, según datos preliminares.
Las autoridades localizaron el avión accidentado en la vereda Curasica, municipio de Playa de Belén, en una región de difícil acceso caracterizada por terreno montañoso y vegetación espesa. Equipos de búsqueda compuestos por la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército y caminantes locales trabajaron varias horas hasta confirmar que ninguno de los ocupantes sobrevivió al siniestro
Entre los fallecidos se encuentran el congresista colombiano Diógenes Quintero Amaya, representante a la Cámara elegido por las llamadas “curules de paz”, y Carlos Salcedo, candidato a la Cámara de Representantes en las próximas elecciones. Además, viajaban otros pasajeros civiles, miembros de equipo de campaña y dos tripulantes. Las autoridades han difundido los nombres de los ocupantes conforme avanzan las labores de identificación.
Tras el hallazgo, el Ministerio de Transporte de Colombia y la Aeronáutica Civil activaron un comando unificado de investigación para esclarecer las causas del accidente. Aunque aún no se han divulgado conclusiones técnicas definitivas, se sabe que el avión perdió contacto brevemente después del despegue y descendió de forma abrupta en una región conocida por sus condiciones meteorológicas cambiantes.
El presidente de Colombia expresó su profundo pesar y solidaridad con las familias de las víctimas, lamentando la pérdida de líderes políticos y ciudadanos que viajaban en un vuelo corto, estimado en unos 25 minutos de duración entre Cúcuta y Ocaña
Familiares y allegados de los pasajeros también se trasladaron a zonas cercanas al lugar del accidente para esperar noticias oficiales y reclamar asistencia emocional y logística por parte de autoridades estatales y la aerolínea Satena, que ha habilitado líneas de atención telefónica para las familias.
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