Una potente tormenta invernal azotó gran parte de Estados Unidos, dejando un saldo de al menos 30 personas fallecidas, miles sin energía eléctrica y severas interrupciones en el transporte terrestre, aéreo y ferroviario, mientras el país se prepara para la llegada de una nueva masa de aire ártico que podría agravar las condiciones climáticas durante los próximos días.
El fenómeno meteorológico, que comenzó a intensificarse a mediados de enero de 2026, ha provocado nevadas intensas, lluvia helada y vientos fuertes desde la región centro-norte hasta el noreste y parte del sureste del país. Las autoridades locales y federales han reportado una cadena de incidentes relacionados con las inclemencias, incluidos accidentes automovilísticos, caída de árboles, colapsos estructurales y largas travesías de automovilistas varados en carreteras interestatales.
Víctimas y afectaciones humanas
De acuerdo con informes de los departamentos de emergencia y salud en varios estados, las muertes registradas se atribuyen principalmente a hipotermia, accidentes de tráfico en condiciones resbaladizas, exposición al frío y fallas en sistemas de calefacción. Las cifras preliminares indican que los estados más afectados incluyen Texas, Oklahoma, Kansas, Nebraska, Illinois, Indiana y Nueva York, donde los servicios de emergencia fueron desbordados por la cantidad de llamadas de auxilio.
En Texas, varios fallecimientos se produjeron durante intentos de calefacción improvisada en hogares sin energía, así como accidentes de tránsito en carreteras cubiertas de hielo. En otros lugares, como Chicago, las autoridades municipales implementaron centros de calor de emergencia para ofrecer refugio a personas sin hogar o con sistemas de calefacción deficientes.
Cortes de energía y logística interrumpida
Más de un millón de usuarios quedaron sin electricidad debido a la confluencia de altas demandas de calefacción y la caída de cables y postes por el peso de la nieve y el hielo. Las compañías de energía han movilizado brigadas para restablecer el servicio, pero las bajas temperaturas complican las labores de reparación, obligando a las autoridades a pedir a la población uso racional de energía y precauciones adicionales para evitar accidentes eléctricos.
El transporte también sufrió fuertes impactos: cientos de vuelos fueron cancelados o retrasados, especialmente en los principales aeropuertos del medio oeste y noreste, y varios tramos de carreteras interestatales permanecieron cerrados debido a la acumulación de hielo y nieve. Las autoridades instaron a los conductores a evitar viajes no esenciales y mantenerse informados sobre las condiciones meteorológicas.
Nueva entrada de aire ártico
Los meteorólogos han advertido que la tormenta actual podría ser solo una parte de un sistema de clima severo más amplio, ya que se anticipa la llegada de una nueva ola de aire ártico que podría generar aún más frío extremo y duchas heladas a finales de esta semana. Las temperaturas podrían descender por debajo de los –20 °C en algunas regiones interiores, con la sensación térmica aún más baja debido a los vientos.
Las autoridades han señalado que las próximas horas serán cruciales para implementar medidas de protección civil, mantener abiertos los refugios y asegurar el suministro de alimentos y medicinas a poblaciones vulnerables, especialmente ancianos, familias de bajos ingresos y personas sin hogar.
Recomendaciones y respuesta comunitaria
Las autoridades han emitido alertas de frío extremo y advertencias de viaje invernal para decenas de estados, y han pedido a la población que atienda las recomendaciones de seguridad, como mantenerse en interiores, vestirse con ropa térmica adecuada y evitar el uso de generadores interiores sin ventilación para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.
Organizaciones de emergencia, Cruz Roja y gobiernos estatales han coordinado la apertura de refugios, distribución de mantas y apoyo médico en zonas urbanas y rurales, en un esfuerzo por mitigar los efectos de este evento climático severo.
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