El 24 de enero de 2026 quedará grabado como una fecha clave en la carrera de José Madero, quien en su primera vez logró llenar el Estadio GNP Seguros, reuniendo a más de 60 mil asistentes en un concierto llamado Érase Una Bestia.
Este show celebró los 10 años de carrera solista y 25 años de trayectoria del cantante. Desde el lanzamiento de Carmesí (2016) hasta su álbum más reciente Sarajevo (2024), José Madero ha construido una discografía sólida, convirtiéndose en una figura esencial del alternativo en español y superando el millón de oyentes mensuales en plataformas digitales.
Miles de fanáticos acudieron desde temprano al recinto ubicado en la Ciudad Deportiva, esperando la apertura de puertas que fue a las 17:00 horas. Desde los accesos, el ambiente se llenó de mercancía oficial, su discografía y referencias tanto a su proyecto actual como a su pasado con PXNDX.
Los fans también pudieron disfrutar de la Pop Up Experience: un museo con las cosas más importantes de la carrera de José Madero (trajes, discos, vídeos, utilería, etc. Para las 21:00 horas el recinto lucía completamente lleno, preparado para recibir uno de los eventos más importantes del rock mexicano contemporáneo.
El setlist se mantuvo secreto hasta el último momento. El público disfrutó de más de 3 horas de música que recorrieron su discografía solista, empezando con su tema «Campeones del mundo» e incluyendo temas como:
- Día de mayo
- Plural siendo singular
- Cantar de gesta
- Teoremas, etc.
- Dafne
- Sin Ampersand
- Gardenias ’87
También interpretó algunos de los éxitos de su etapa en PXNDX con Cuando no es como debería ser y Narcisista por excelencia, que provocaron una explosión de energía y nostalgia. En total, el repertorio superó las 40 canciones, convirtiendo esta presentación en el show más largo de su carrera.
La conexión entre José Madero y su público fue palpable desde el inicio. Los miles de asistentes corearon cada canción, convirtiendo al público en una parte esencial del espectáculo. El ambiente estuvo cargado de emoción, entrega y un profundo sentido de comunidad entre fans de todas las edades.
Pasando la medianoche, José Madero se despidió bajo un mar de luces encendidas, agradeciendo a su público por acompañarlo durante estos 10 años como solista y por convertir esta noche en un parteaguas de su carrera.


