El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que invocará la Ley de Insurrección en Minnesota si las autoridades estatales no ponen fin a los ataques contra agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en medio de una escalada de protestas y enfrentamientos en Minneapolis.
En una publicación en su red social Truth Social, Trump escribió que, si “los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley y no detienen a los agitadores profesionales e insurrectos que están atacando a los patriotas de ICE, que solo intentan hacer su trabajo”, aplicará la Ley de Insurrección, una medida que le permitiría desplegar fuerzas armadas dentro del territorio estadounidense para restablecer el orden.
La amenaza se produce en el contexto de múltiples protestas en Minneapolis, surgidas a raíz de operaciones migratorias intensificadas por la administración federal. En varias ocasiones, manifestantes han confrontado a agentes de ICE mientras estos realizan redadas contra indocumentados, y eso ha generado situaciones de tensión que han incluido uso de gases lacrimógenos y enfrentamientos con la policía, así como un incidente reciente en el que un agente disparó y hirió a una persona en la pierna durante el operativo.
Ley de Insurrección y poder presidencial
La Ley de Insurrección es una legislación de origen del siglo XIX que otorga al presidente autoridad para desplegar tropas y fuerzas militares en el país para suprimir insurrecciones, rebeliones o disturbios que obstruyan la aplicación de las leyes federales. Su invocación sería un recurso excepcional, ya que implica la suspensión temporal de ciertas restricciones que normalmente impiden el uso de militares en labores de seguridad interna.
Trump argumenta que las protestas violentas y las acciones contra agentes de inmigración representan un desafío al orden y la aplicación de la ley. En su mensaje, señaló que este paso ha sido tomado por “muchos presidentes” anteriormente cuando gobiernos locales no habrían contenido disturbios de este tipo.
Reacciones y llamados a la calma
Las declaraciones han generado críticas y preocupaciones tanto en el ámbito político como entre líderes locales de Minnesota. El gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis han hecho llamados a la desescalada y al diálogo con la comunidad para evitar una confrontación más amplia. Otros líderes han señalado que la invocación de esta ley podría agudizar la crisis, en lugar de resolverla.
Organizaciones de derechos civiles han expresado alarma por la posibilidad de que el uso de una herramienta tan potente como la Ley de Insurrección pueda limitar las libertades civiles y el derecho a la protesta, especialmente en el contexto de un movimiento que surge en respuesta a la violencia policial y operativos migratorios contundentes.
Contexto de las protestas
Desde inicios de enero de 2026, Minneapolis ha sido escenario de manifestaciones tras la muerte de una mujer a manos de un agente de ICE y otros incidentes violentos relacionados con operativos migratorios, lo que ha generado indignación y un incremento en las protestas contra la presencia federal en la ciudad. Algunos enfrentamientos han involucrado a manifestantes que rechazan las redadas y a agentes que responden con medidas de control de multitudes.
La situación sigue evolucionando y ha puesto en el centro del debate la tensión entre la autoridad federal y las jurisdicciones locales, el uso de medidas extraordinarias por parte del ejecutivo y el equilibrio entre la seguridad y los derechos civiles en Estados Unidos.
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