La situación económica y política de Irán se ha agravado de forma dramática tras el desplome histórico de su moneda nacional, el rial, que ha perdido casi todo su valor frente a divisas fuertes como el dólar y el euro. El país enfrenta una combinación explosiva de inflación, sanciones internacionales, malestar social, protestas masivas y una creciente inestabilidad política, describiendo uno de los momentos más críticos del régimen desde su fundación en 1979.
Durante los últimos meses, el rial ha alcanzado niveles sin precedentes. A finales de 2025, la moneda iraní superó los 1.3 millones de riales por dólar, lo que representó una pérdida del 69 por ciento de su valor durante el año. Para enero de 2026, la situación empeoró aún más, con cotizaciones superiores a 1.4 millones de riales por dólar y 1.7 millones por euro en el mercado informal, marcando mínimos históricos que muestran un colapso acelerado del valor de la moneda.
En algunos reportes, la moneda llegó a describirse como “sin valor”, tras quedar prácticamente en cero frente a divisas fuertes. Incluso en México, su valor cayó hasta los 0.000016 pesos.

Factores que detonaron la caída del rial
1. Sanciones internacionales y aislamiento extremo
Irán ha enfrentado por años sanciones económicas de Estados Unidos y organismos internacionales, especialmente por su programa nuclear. Estas restricciones han limitado su acceso a divisas, bloqueado exportaciones clave —como la petrolera— y debilitado severamente sus reservas internacionales.
La situación escaló cuando el gobierno estadounidense amenazó con imponer aranceles del 25 por ciento a cualquier país que comerciara con Irán, una medida que aumenta el aislamiento financiero y reduce aún más las posibilidades de recuperación económica
2. Inflación imparable y deterioro estructural
El país enfrenta una inflación anual de alrededor del 42 por ciento, mientras que los precios de alimentos han subido un 72 por ciento, con productos esenciales como el pan aumentando hasta 113 por ciento. Este fenómeno ha golpeado particularmente a las regiones más pobres del país, donde el acceso al agua y los servicios es limitado.
La combinación de corrupción, mala gestión de servicios estatales y políticas monetarias ineficientes agravó el deterioro, acelerando la destrucción del poder adquisitivo del rial y empujando a la población hacia niveles de precariedad inéditos.
3. Estallido social y protestas históricas
El colapso del rial detonó protestas masivas en ciudades clave como Teherán, Isfahán, Shiraz y Mashhad. Comerciantes y estudiantes cerraron bazares y universidades en protesta por el deterioro de la economía. Las manifestaciones se han convertido en una expresión directa de rechazo al régimen, con cifras de muertos y detenidos que aumentan día a día.
La situación escaló al punto de provocar la renuncia del director del Banco Central de Irán, Mohammad Reza Farzin, tras el colapso de la moneda y el descontento social generalizado. La dimisión reflejó la incapacidad del gobierno para controlar la crisis cambiaria y la inflación.
4. Fuga masiva hacia el dólar, el oro y otros refugios
La pérdida de confianza en el rial ha provocado que ciudadanos e inversionistas opten por divisas fuertes y oro como resguardo, profundizando la caída de la moneda. Expertos describen esta depreciación como “insostenible,” señalando que el rial está operando a niveles meramente simbólicos en los mercados internacionales.
El mercado abierto —considerado el más realista del país— sitúa el tipo de cambio por encima de 1.45 millones de riales por dólar, reflejando una ruptura casi total con el valor oficial y mostrando una economía basada en tipos de cambio paralelos y distorsionados.
La crisis del rial ha transformado la vida cotidiana de los iraníes:
- Los salarios se devalúan semana a semana.
- Productos básicos cambian de precio incluso dentro del mismo día debido a la volatilidad.
- Las importaciones se vuelven inaccesibles para la mayoría de la población.
- Familias enteras recurren al mercado negro para conseguir productos esenciales.
- Muchas personas están emigrando o buscando alternativas de ahorro como monedas extranjeras o criptomonedas.
¿Puede el rial llegar a “cero”?
Expertos explican que ninguna moneda llega literalmente a cero mientras siga circulando, pero el rial está tan debilitado que su poder adquisitivo se ha desplomado casi completamente. Por esta razón, el Parlamento iraní ya aprobó la eliminación de cuatro ceros de la moneda, un proceso que llevará varios años pero que no resolverá los problemas fundamentales de la economía del país.


