Sergio “Checo” Pérez ha generado un fuerte impacto en el mundo del automovilismo tras admitir públicamente que ser compañero de Max Verstappen en Red Bull es “el peor trabajo que hay en la Fórmula 1”; esta confesión fue realizada durante una entrevista en Cracks Podcast.
Checo reveló que desde su llegada a Red Bull, Christian Horner—entonces director del equipo— le dijo de forma directa que el proyecto estaba diseñado alrededor de Verstappen. Según Pérez, Horner le explicó que aunque Red Bull necesitaba dos coches en pista, toda la estructura, recursos y enfoque técnico estaban destinados a favorecer al piloto neerlandés, considerado el “talento” del equipo.
Esta posición de partida marcó de inmediato su experiencia interna. “Estaba en el mejor equipo, pero era una escudería complicada”, comentó el mexicano, subrayando que, sin importar su rendimiento, siempre existía algún tipo de tensión o conflicto interno generado por las comparaciones con Verstappen.
El piloto mexicano dijo que la dinámica en Red Bull era tan rígida que cualquier resultado que obtuviera provocaba incomodidad en la estructura del equipo. “Si era más rápido que Max, era un problema; si era más lento, también era un problema”, relató, describiendo un ambiente laboral tenso donde su desempeño siempre estaba bajo un escrutinio desproporcionado.
El mexicano explicó que esta presión constante hacía muy difícil mantener estabilidad emocional y deportiva. Las expectativas, lejos de estar equilibradas, parecían diseñadas para asegurar que el protagonismo, dentro y fuera de la pista, recayera siempre sobre Verstappen.
Checo también relató que, en varias ocasiones, era más rápido que Verstappen en simuladores e incluso en fines de semana completos de competencia. Sin embargo, la llegada de nuevas mejoras al monoplaza marcó un antes y un después. Según Pérez, estas actualizaciones estaban dirigidas principalmente a favorecer el estilo de conducción de Verstappen, lo que provocó que él perdiera confianza en el auto.
El piloto recordó momentos en que dejó de tener control total sobre su coche, enfrentando choques, accidentes y pérdida de rendimiento. En carreras como Barcelona 2023, pasó de pelear por tiempos competitivos a perder ritmo sin una explicación clara, situación que describió como “frustrante e injusta”.
A pesar de las dificultades, Pérez logró resultados importantes durante su etapa con la escudería austriaca, incluyendo:
- Subcampeonato en 2023,
- Tercer lugar en 2022,
- Cuarto lugar en 2021,
- Y un cierre más complejo en 2024, donde terminó octavo.
Sin embargo, estos logros fueron insuficientes para asegurar su continuidad. Red Bull decidió liberarlo del equipo a finales de 2024, pese a tener contrato vigente. Para Checo, la salida fue una consecuencia natural de un proyecto estructuralmente inclinado hacia un solo piloto.
Para la temporada 2026, Checo Pérez se unirá a la nueva escudería Cadillac, donde compartirá equipo con Valtteri Bottas. El piloto mexicano afirmó sentirse motivado por la oportunidad de comenzar un proyecto desde cero, sin jerarquías predeterminadas y con un ambiente más favorable para demostrar su verdadero nivel.
Checo aseguró que todo lo vivido en Red Bull —la presión, los conflictos, las exigencias y el aprendizaje— lo han preparado para esta nueva etapa, en la que espera competir con libertad y consolidar un legado más justo para su carrera.


