Adolfo Domínguez ha anunciado que reintroducirá el cuero animal en sus colecciones, una decisión fruto de un profundo análisis interno más que de un cambio impulsivo en su filosofía de sostenibilidad. La marca, que hace más de una década eliminó materiales asociados a prácticas consideradas crueles, asegura que esta vuelta al cuero responde a una reflexión técnica, cultural y estratégica en un momento en que la industria de la moda reevalúa el impacto real de los materiales que utiliza.
Según Antonio Roade, director de Sostenibilidad de la firma, la conversación interna fue “honesta, valiente y sin tabúes”, y se centró en entender cómo equilibrar sostenibilidad, funcionalidad y durabilidad. Para la compañía, la durabilidad y la capacidad de envejecimiento del cuero tanto funcional como estético lo convierten en un material que puede prolongar la vida útil de un producto, algo que consideran clave dentro de la sostenibilidad real.
La marca también reconoce los retos ambientales del cuero, especialmente relacionados con las emisiones de CO₂ y el uso de productos químicos en el curtido. Para gestionar estas preocupaciones, trabajará con el Leather Working Group (LWG) para garantizar procesos de curtido responsables y certificados. Además, la compañía asegura que el cuero que empleará provendrá únicamente de subproductos de la industria cárnica, sin sacrificio adicional de animales.
La reintroducción del cuero se plantea como un proceso gradual: no habrá una sustitución inmediata de materiales, sino una combinación con otras opciones como “Piel No Piel” en futuras colecciones, buscando acomodar las expectativas del cliente sin desconectar de su trayectoria tradicional.
Más allá de este cambio, Adolfo Domínguez continúa fortaleciendo su enfoque en calidad, investigación de materiales y compromiso con la sostenibilidad, como parte de una estrategia que busca equilibrar ética y funcionalidad en un mercado cada vez más exigente.


