La presidenta Claudia Sheinbaum enviará esta semana al Senado el proyecto de reforma que formalizará la transición hacia una jornada laboral de 40 horas semanales en México. El ajuste será progresivo: la reducción comenzará en 2027 con dos horas menos por año, hasta llegar al nuevo estándar en 2030.
De acuerdo con el gobierno federal, el cambio beneficiará a 13.4 millones de personas trabajadoras y no implicará reducción de salarios ni prestaciones. La iniciativa también prohíbe por primera vez las horas extra en personas menores de edad.
Cómo será la transición hacia las 40 horas
La reforma entrará en vigor el 1 de mayo de 2026, año considerado como periodo de transición. A partir del 1 de enero de 2027 comenzará la reducción anual:
2027: 46 horas semanales
2028: 44 horas
2029: 42 horas
2030: 40 horas
El secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños, explicó que el modelo busca más tiempo de descanso, jornadas dignas y una distribución equilibrada del tiempo laboral. La propuesta regula también la jornada extraordinaria, que podrá ser de 9 a 12 horas por semana, distribuidas en un máximo de cuatro días y sin superar las 12 horas totales en un día.
Para garantizar el cumplimiento, las empresas deberán implementar un registro electrónico de la jornada laboral, supervisado por la Secretaría del Trabajo, con el fin de evitar abusos y dar seguimiento a horas ordinarias y extraordinarias.
La Organización Internacional del Trabajo señala que reducir la jornada favorece la salud física y mental, disminuye accidentes, mejora el equilibrio entre vida personal y laboral, reduce riesgos cardiacos y fortalece hábitos de autocuidado.
El proyecto deriva de más de 40 mesas de diálogo entre sectores empresariales, sindicatos, academia y sociedad civil. Desde el Consejo Coordinador Empresarial se llamó a mantener el diálogo para asegurar condiciones adecuadas para personas trabajadoras y empresas, mientras que el Congreso del Trabajo consideró que se trata de un paso importante hacia la justicia social.


