IA logra el primer embarazo en caso de infertilidad masculina severa

Tratamientos de fertilidad con IA

En un avance médico sin precedentes, un equipo del Columbia University Fertility Center ha logrado el primer embarazo documentado obtenido mediante una tecnología basada en inteligencia artificial, diseñada para recuperar espermatozoides viables en hombres con infertilidad masculina severa (azoospermia). El hallazgo fue publicado en la revista The Lancet y representa un hito en la reproducción asistida.

El procedimiento, denominado STAR (Sperm Tracking and Recovery), integra microfluídica, robótica y algoritmos de IA para escanear millones de imágenes de una muestra de semen, identificar células espermáticas extremadamente raras y aislarlas para su uso en fertilización in vitro. En este caso, después de 19 años de intentos fallidos de concepción y múltiples ciclos de FIV, el equipo logró identificar sólo dos espermatozoides viables, uno de los cuales fue usado para crear embriones que culminaron en embarazo.

Avance técnico y su impacto

La técnica STAR escanea hasta ocho millones de imágenes por hora, selecciona células espermáticas, y mediante canales microscópicos transfiere al momento la célula viable a ser utilizada para fecundación. Según los investigadores, este método supera ampliamente los resultados de búsqueda manual, en los cuales en el mismo caso los embriólogos no encontraron espermatozoides tras 48 horas de análisis.

Este avance redefine las posibilidades para hombres con azoospermia, un factor que representa entre el 10% y 15% de los casos de infertilidad masculina, donde las opciones de paternidad eran extremadamente limitadas.

Consideraciones éticas y próximas etapas

Aunque el embarazo exitoso marca una victoria científica, los autores subrayan que se trata de un solo caso y que se requieren ensayos clínicos más amplios para avalar la eficacia y seguridad del método. Expertos advierten que el desarrollo de la técnica no debe generar falsas expectativas y debe acompañarse de regulaciones éticas.

A futuro, la tecnología podría aplicarse también en otros tipos de infertilidad masculina o incluso en la selección óptima de espermatozoides para incrementar la tasa de éxito en FIV. El equipo de Columbia ya trabaja en ampliar los estudios y explorar adaptaciones para infertilidad femenina y evaluación de embriones.