Una jueza federal otorgó a Uber una suspensión definitiva que permite a sus conductores recoger y dejar pasajeros en más de 70 aeropuertos del país, sin temor a ser detenidos por autoridades como la Guardia Nacional.
La resolución fue emitida por la Jueza Decimotercera de Distrito en Materia Administrativa, quien determinó que las restricciones impuestas a los conductores de plataformas digitales violaban derechos fundamentales como la libre competencia y el acceso al trabajo. Esta medida representa un parteaguas en la regulación del transporte en zonas federales, tradicionalmente dominadas por concesionarios de taxis.
Durante más de una década, Uber y otras plataformas como DiDi enfrentaron obstáculos legales y operativos para poder operar en terminales aéreas. Los conductores eran multados, detenidos o incluso agredidos por intentar recoger pasajeros en zonas restringidas. La suspensión definitiva ahora les permite hacerlo siempre que el viaje haya sido solicitado previamente a través de la aplicación.
Uber celebró la decisión, afirmando que “es ilegal detener a los conductores que realizan viajes mediante la aplicación cuando se encuentran dejando o recogiendo usuarios en los aeropuertos mexicanos”. La empresa también instó al Congreso de la Unión a legislar sobre el tema y establecer un marco regulatorio que reconozca formalmente la operación de plataformas digitales en espacios federales.

La autorización llega en un momento clave: México será una de las sedes del Mundial de Fútbol 2026, con partidos programados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Se espera la llegada de millones de turistas, y la posibilidad de utilizar Uber directamente en los aeropuertos facilitará la movilidad, reducirá tiempos de espera y mejorará la experiencia de los visitantes.
El director general de Uber en México, Juan Pablo Eiroa, destacó que la empresa trabaja en coordinación con el gobierno y la Liga MX para garantizar una logística eficiente durante el torneo. Además, Uber planea reclutar más conductores y ofrecer incentivos económicos para cubrir la alta demanda esperada.
Mientras usuarios y conductores celebran la medida, los gremios de taxistas concesionados han manifestado su rechazo. Alegan que la autorización representa una competencia desleal, ya que ellos deben cumplir con estrictos requisitos y pagar cuotas elevadas para operar en zonas federales. Algunos sindicatos han anunciado posibles movilizaciones y amparos para revertir la decisión.
En el pasado, los taxistas lograron frenar reformas que buscaban regular el acceso de plataformas digitales a los aeropuertos. Sin embargo, la nueva suspensión judicial podría sentar un precedente que modifique de forma permanente el panorama del transporte en México.
Es importante destacar que la suspensión no permite a los conductores permanecer en las inmediaciones de los aeropuertos sin un viaje programado. Solo podrán ingresar a las terminales para recoger o dejar pasajeros que hayan solicitado el servicio previamente. La Guardia Nacional podrá realizar inspecciones de rutina, pero no podrá detener ni sancionar a los conductores que estén en un viaje activo.
La medida también podría tener implicaciones económicas significativas. Según estimaciones del sector, las plataformas como Uber y DiDi generan más de 2 mil 350 millones de dólares anuales en México, con más de 40 millones de usuarios activos. Su acceso a los aeropuertos podría dinamizar la economía local, mejorar la competitividad y ofrecer más opciones de empleo para los conductores.


