La multinacional Coca-Cola reconoció que México se ha convertido en su mercado más difícil en América Latina, debido a una combinación de factores que limitan su crecimiento en el país, según reporta el medio mexicano Proceso.
Entre los elementos que han colocado a la refresquera en una encrucijada figura el reciente aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para refrescos que se aplicará en 2026, además de un contexto de consumo debilitado, condiciones económicas ajustadas y una presión creciente en costos. En particular, la Cámara de Diputados aprobó un paquete fiscal que incluye incrementar el IEPS para bebidas azucaradas de 1.64 a 3.08 pesos por litro y establecer 1.50 pesos para versiones endulzadas sin azúcar.
La embotelladora Arca Continental; una de las mayores asociadas con la distribución del producto en México, estima que el alza en impuestos y otros costos implicarán un aumento en precios al consumidor de entre 8 % y 10 % para 2026.
Por qué el mercado mexicano es “el más difícil”
En la llamada Conference Call de The Coca-Cola Company con inversionistas, ejecutivos señalaron que aunque América Latina presenta “más ímpetu” general, México atraviesa un ciclo más complejo, con “un bache” que aún no permite retomar una trayectoria sólida de crecimiento.
Las razones que se identifican incluyen:
- Alza impositiva. El próximo aumento del IEPS reducirá márgenes o obligará al traslado al consumidor.
- Estancamiento del consumo. Pese a que México es uno de los países con mayor consumo per cápita de refrescos en el mundo, la empresa afirma que esa ventaja parece cumplida y ya no genera crecimiento adicional.
- Entorno económico adverso. Inflación, menor poder adquisitivo y competencia de bebidas sin azúcares o alternativas están afectando sus volúmenes.
- Presión regulatoria y de salud pública. La visibilidad de impuestos “saludables”, campañas contra el consumo excesivo de azúcar y reformulación de productos generan retos operativos.
Impacto para el sector y la estrategia de la empresa
Para Coca-Cola, el reconocimiento de que México se ha vuelto un mercado más desafiante implica que deberá ajustar su estrategia de largo plazo. Las posibles acciones incluyen modificar su modelo de precios, reforzar la innovación en productos sin azúcar, optimizar la cadena de distribución y mejorar la eficiencia operativa para compensar la pérdida de dinamismo.
Además, el alza de precios estimada; de 8 % a 10 % en 2026, puede afectar la demanda, particularmente entre los consumidores sensibles al precio, lo que a su vez puede retroalimentar la presión sobre los volúmenes de venta. Esto complica la transición a productos “premium” o saludables, ya que estos segmentos suelen requerir mayor inversión en marketing y desarrollo.


