La NASA anunció hoy el hallazgo más convincente hasta el momento de lo que podría ser una señal de vida microbiana antigua en Marte. El rover Perseverance descubrió características sorprendentes en una roca llamada Cheyava Falls, dentro de la formación sedimentaria Bright Angel, que datan de hace entre 3.2 y 3.8 mil millones de años, época en la que se cree que este sitio marciano albergó un lago.

Las rocas están cubiertas de marcas inusuales que parecen manchas de leopardo.
¿Qué se encontró?
- Se observaron formaciones en la roca con patrones llamados «leopard spots» (manchas tipo leopardo) y marcas oscuras similares a semillas de amapola (poppy seeds), que podrían provenir de procesos microbianos.
- Se identificaron minerales como vivianita (fosfato de hierro hidratado) y greigita (sulfuro de hierro), los cuales, en la Tierra, están asociados a materia orgánica y actividad microbiana.
- También se detectó carbono orgánico, azufre y fósforo, ingredientes fundamentales para la vida como la conocemos.

Perseverance recogió las muestras de las intrigantes rocas
Lo que aún no está confirmado
Los científicos advierten que no se trata de una prueba definitiva de vida, sino de «posibles biofirmas», es decir indicios que podrían tener origen biológico, pero que también podrían explicarse por procesos totalmente químicos o geológicos.
Además, para asegurar el origen biológico del hallazgo, será necesario analizar muestras con mayor detalle en laboratorios de la Tierra. La misión de retorno de muestras (“Mars Sample Return”) sigue siendo una pieza clave para confirmar o refutar estas hipótesis.

Implicaciones para futuras colonias humanas
- Si Marte tuvo vida microbiana hace miles de millones de años, eso significa que las condiciones ambientales antiguas fueron favorables: agua líquida, climas templados y fuentes de energía química. Esto podría ayudar a definir zonas seguras o habitables para exploraciones humanas.
- Las muestras estudiadas pertenecen a depósitos sedimentarios de lago seco; estos tipos de entornos preservan mejor restos orgánicos, lo que aumenta el interés científico para buscar sitios similares en futuras misiones.
- El avance refuerza la importancia del estudio de biofirmas como parte del diseño de colonias humanas: no solo como curiosidad científica, sino como componente para entender la habitabilidad del suelo, la disponibilidad de recursos y los riesgos biológicos.


