En operativo conjunto de la Fiscalía General de la República (FGR) culminó con la detención de Ezequiel Cárdenas Rivera, alias «Tormenta Junior», presunto líder del grupo criminal conocido como Los Escorpiones, una célula descendentedeportiva del Cártel del Golfo. La aprehensión tuvo lugar en la colonia Villa Española, en un inmueble de las calles Pedro de Alvarado e Infante Elena, frente a una tienda Oxxo.
Retrato del detenido y cadena criminal
El arresto tuvo lugar a las 12:55 pm y fue ejecutado por agentes de la FGR. Ezequiel fue descrito como hombre de 1.85 metros de estatura, complexión robusta, tez clara, cabello negro y barba. En ese momento, vestía camisa verde, shorts del mismo color y tenis blancos. Fue trasladado inmediatamente al Ministerio Público para iniciar su proceso legal.
Ezequiel pertenece a la familia Cárdenas Guillén, emblemática del narcotráfico en Tamaulipas: es hijo de Antonio Cárdenas Guillén, «Tony Tormenta», abatido en 2010 en un enfrentamiento con la Marina, y sobrino de Osiel Cárdenas Guillén, fundador del grupo paramilitar Los Zetas y exlíder del cártel, actualmente extraditado a Estados Unidos.
¿Quiénes son Los Escorpiones?
Fundada por Tony Tormenta como grupo de escoltas militares contra rival interno (como Los Zetas), Los Escorpiones evolucionaron en una célula armada violenta y estratégica del Cartel del Golfo. Operan en el corredor Matamoros–Río Bravo y mantienen presencia en Tampico y Ciudad Victoria. Se les vincula con secuestros, extorsión, tráfico de personas, drogas e hidrocarburos. Funcionan con tácticas paramilitares gracias a exmilitares en sus filas.
Con la muerte de Tony Tormenta en 2010, el Cártel del Golfo se fragmentó en varias facciones: Los Escorpiones, Los Ciclones, Los Metros, Los Rojos, entre otros. Este desmantelamiento provocó una guerra interna por el control territorial y rutas criminales, con alianzas estratégicas frente a amenazas externas como CJNG o Zetas Vieja Escuela.
Los Escorpiones estuvieron implicados en el secuestro de cuatro estadounidenses en marzo de 2023, dos de los cuales fueron asesinados. Un caso que generó profunda tensión diplomática y presión internacional al gobierno de México.
Más allá del golpe simbólico que implica despojar a una célula del apellido Cárdenas Guillén, la captura de Tormenta Junior podría desarticular comandos activos en una región clave de extorsión, tráfico, secuestro y contrabando. El vacío de poder puede reconfigurar las fronteras del crimen organizado en Tamaulipas, donde operan al menos ocho facciones armadas.
Además, este hecho ocurre en el marco de una ofensiva de seguridad en la región norte del país, el área más acosada por el crimen organizado, con un entorno cada vez más violento.


