Nacen cuatro lobos mexicanos en el Zoológico de Aragón

El Zoológico de San Juan de Aragón, ubicado en la Ciudad de México, celebró el nacimiento de cuatro crías de lobo mexicano (Canis lupus baileyi), una de las subespecies de lobo más amenazadas del planeta. El nacimiento ocurrió el pasado 21 de abril, pero fue hasta el 21 de mayo cuando las pequeñas crías —dos hembras y dos machos— salieron por primera vez de la madriguera, bajo el cuidado de sus padres.

Este logro es fruto del Programa Binacional para la Conservación del Lobo Mexicano, una colaboración entre México y Estados Unidos que busca recuperar a esta especie, que en 1976 fue declarada extinta en vida silvestre. La pareja reproductora fue trasladada al Centro de Conservación de la Vida Silvestre de San Juan de Aragón en diciembre de 2024: la hembra proveniente del Zoológico de Tamatán y el macho del estado de Tamaulipas. Ambos ejemplares fueron seleccionados por su alto valor genético, lo que hace de esta camada un aporte crucial para la diversidad y viabilidad futura de la especie.

Durante la semana del 15 al 20 de febrero de 2025, los cuidadores observaron conductas reproductivas, y poco más de dos meses después, se confirmó el nacimiento. Desde entonces, las crías han permanecido bajo observación estricta, sin contacto humano, para evitar que desarrollen dependencia o comportamientos no aptos para una futura reintegración a su hábitat natural.

La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) informó que en los próximos días las crías serán sometidas a una evaluación médica integral, que incluirá vacunación, desparasitación, toma de muestras sanguíneas, registro clínico y colocación de un microchip de identificación permanente.

Desde 1978, los zoológicos y centros de conservación de la Ciudad de México han logrado el nacimiento de 194 lobos mexicanos. Gracias a estos esfuerzos, en 2019 la especie fue reclasificada de “probablemente extinta en vida silvestre” a “en peligro de extinción”, un avance significativo que refleja el impacto positivo de la conservación científica y colaborativa.

Por ahora, las crías no estarán visibles al público, ya que se encuentran en una etapa crítica de desarrollo. Esta medida busca garantizar su bienestar y aumentar sus posibilidades de ser liberadas en áreas naturales protegidas en el futuro.