A partir del lunes 17 de junio de 2025, la Ley Silla ha entrado en vigor en toda la República Mexicana. Esta nueva normativa, que reforma varios artículos de la Ley Federal del Trabajo, tiene como objetivo principal garantizar el derecho al descanso de los trabajadores durante su jornada laboral.
La Ley Silla establece que todos los empleadores deben proporcionar asientos con respaldo a sus empleados, tanto para la ejecución de sus funciones como para los momentos de descanso. Esta medida busca prevenir los riesgos asociados a la exposición prolongada en una postura vertical, una preocupación de salud que ha sido ignorada durante mucho tiempo en diversos sectores laborales.
Además de la obligación de proporcionar asientos, la ley prohíbe que los trabajadores permanezcan de pie durante toda su jornada laboral. También contempla la implementación de pausas activas, que son breves descansos durante la jornada laboral para realizar ejercicios de estiramiento y relajación. Estas pausas son esenciales para prevenir problemas de salud como trastornos musculoesqueléticos y fatiga crónica.
Las sanciones por no cumplir con la Ley Silla pueden ser severas, con multas que van desde las 250 hasta las 2 mil 500 Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a entre 28 mil y 280 mil pesos. Esta ley es aplicable a todos los sectores, incluyendo comercio, servicios, salud, seguridad privada, atención al cliente, manufactura y limpieza.
La Ley Silla no solo se enfoca en proporcionar asientos, sino que también establece la necesidad de incorporar mobiliario ergonómico en los lugares de trabajo. Esto incluye la adecuación de los espacios laborales para que los trabajadores puedan realizar sus tareas de manera cómoda y segura. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) emitirá nuevas disposiciones sobre factores de riesgo postural en un plazo máximo de 30 días desde la fecha de entrada en vigor.
Las empresas deberán realizar una evaluación de sus instalaciones y, en caso necesario, hacer modificaciones para cumplir con la Ley Silla. Esto puede incluir la compra de nuevos asientos, la reconfiguración de espacios de trabajo y la capacitación de los empleados sobre la importancia de las pausas activas y el uso adecuado del mobiliario ergonómico. Las empresas tienen un plazo de 180 días para adecuar sus normativas internas y cumplir con esta nueva obligación, con la fecha límite fijada para el 13 de diciembre de 2025.
Para los trabajadores, la Ley Silla representa una mejora significativa en sus condiciones laborales. La posibilidad de sentarse durante la jornada laboral y realizar pausas activas contribuirá a reducir el estrés físico y mejorar su bienestar general. Además, la ley promueve una cultura de cuidado y respeto hacia los empleados, lo que puede traducirse en un aumento de la productividad y la satisfacción laboral.


