Ernesto Fonseca Carrillo, alias «Don Neto» fue puesto en libertad a los 94 años tras cumplir una sentencia de 40 años por su participación en el secuestro, tortura y asesinato en 1985 del agente de la Agencia de Control de Drogas (Drug Enforcement Administration, DEA) Enrique «Kiki» Camarena y del piloto mexicano Alfredo Zavala.
El cofundador del Cartel de Guadalajara estuvo bajo arresto domiciliario desde 2016 debido a su estado de salud y edad avanzada. Su liberación se produjo el pasado fin de semana, según confirmó un agente federal bajo condición de anonimato.
Su caso ha sido uno de los más emblemáticos de la era fundacional del narcotráfico moderno en México. En la que se consolidaron las alianzas criminales entre productores, autoridades y traficantes internacionales.
El asesinato de Enrique «Kiki» Camarena
Enrique «Kiki» Camarena, agente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), fue secuestrado, torturado y asesinado en 1985 después de infiltrarse en el Cártel de Guadalajara y facilitar la destrucción de una plantación masiva de marihuana en Chihuahua.
Este hecho provocó una intensa persecución de los responsables, incluyendo a Fonseca Carrillo y sus socios Rafael Caro Quintero y Miguel Ángel Félix Gallardo. Caro Quintero fue arrestado, liberado en 2013, recapturado en 2022 y actualmente enfrenta cargos en Estados Unidos.
Por su parte, Félix Gallardo, detenido en 1989, permanece en prisión en condiciones de salud precarias.
La liberación de Fonseca Carrillo marca el fin judicial de una figura clave en la historia del narcotráfico en México.


