Teuchitlán: campo de adiestramiento y tortura del CJNG

Teuchitlán: campo de adiestramiento y tortura del CJNG

El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco localizó tres crematorios clandestinos en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, estado de Jalisco.

El sitio era utilizado como centro de reclutamiento, adiestramiento y desaparición de personas, el cual era operado por el Cártel Jalisco Nueva Generación, según información proporcionada por el colectivo y las autoridades.

El predio habría sido investigado en septiembre de 2024 después de un enfrentamiento en donde detuvieron a diez personas. Sin embargo, a pesar de la intervención de la Guardia Nacional y La Fiscalía General del Estado de Jalisco, no se realizó una inspección completa. 

En esta nueva intervención se encontraron indicios de restos humanos, además de prendas de vestir, mochilas, maletas, calzado y demás objetos personales esparcidos en el predio.

De igual forma encontraron crematorios clandestinos cubiertos con una losa de ladrillo. 

La vocera del colectivo, Indira Navarro, aseguró que hay elementos que indican podría haber funcionado como un centro de adiestramiento. Pues se hallaron llantas, troncos, aros aprehensores, cargadores y casquillos de bala de diversos calibres, así como un altar a la santa muerte.

¿Cuál era la forma de reclutamiento en Teuchitlán?

Según el testimonio de una víctima, los jóvenes contactados asistían a la central de autobuses de Guadalajara con engaños de ofertas de trabajo, como electricistas, ayudantes generales, etc., mismas que eran publicadas en Facebook.

Llegando al lugar eran recogidos un vehículo, en donde los despojaban de sus pertenencias y vendaban los ojos para ser trasladados al centro de adiestramiento. 

Dentro del rancho, los jóvenes eran formados en filas y se les asignaba un apodo, durante esta primera fase eran sometidos a entrenamientos físicos extremos con llantas de autos, simulaciones de combate, pasos pecho tierra.

Presuntamente, si los jóvenes caían o fallaban en los ejercicios, eran asesinados. 

Los cuerpos de los asesinados eran llevados a un cuarto llamado “La Carnicería” donde los cuerpos eran desmembrados y posteriormente quemados. Quienes lograban completar el primer entrenamiento, eran mandados a la guerrilla en colindancias como Zacatecas y Michoacán. 

Si los reclutados lograban sobrevivir al segundo nivel eran enviados con “Los Jefes” a la sierra, sin ningún tipo de comunicación.

“Éramos los mejores elementos, pero de 200 quedábamos 30”.

Cuando llegaban a lugares como Zacatecas y mataban al cabecilla del grupo, los jóvenes tenían oportunidad de escapar. 

El centro de reclutamiento funcionó durante más de tres años con una rotación constante y una cantidad incalculable de muertes.

De acuerdo con informes las autoridades municipales, ya habrían encontrado el predio sin embargo no coincidía con los hallazgos del colectivo.

Por lo que las autoridades fiscales actuales contribuirán en la investigación del caso, mientras los peritos forenses trabajan con la evidencia encontrada.